Otros países europeos se han sumado a la operación para estabilizar el mercado.
París, 1 nov (EFE).- Los 100 millones de barriles de petróleo y diésel de las reservas estratégicas que los países del G7 se han comprometido a sacar al mercado en cuatro meses empiezan a fluir este domingo, acompañados de volumen adicional prometido por otros países europeos para dar más fluidez y estabilidad al mercado.
La operación, que cuenta con el beneplácito de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), se enmarca en la decisión tomada en marzo por sus 32 países miembros (entre los que están los del G7) para liberar 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas para contrarrestar la escasez en el mercado.
Esa escasez estuvo provocada por el inicio a finales de febrero de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que replicó con el bloqueo del estrecho de Ormuz, por el que antes del conflicto salía de los productores del golfo Pérsico una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado que se consume en el mundo.
El grupo de los siete países más ricos, que este año preside Francia, anunció a comienzos de octubre que iba a poner en el mercado 100 millones de barriles, bajo la presión de Donald Trump, que había advertido de que barajaba prohibir las exportaciones de diésel estadounidense si no aumentaba la oferta de combustible en el mercado.
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Este jueves, once países de la Unión Europea (UE) se sumaron al movimiento e indicaron que liberarán 42,6 millones de petróleo, la mitad de diésel, de sus reservas estratégicas, para tratar de contribuir a la estabilización del mercado.
Alemania, Francia e Italia, que también son miembros del G7, forman parte de esos once países de la UE. El resto son Grecia, Dinamarca, Bélgica, Luxemburgo, Portugal, Letonia, Suecia y Países Bajos.
El presidente francés, Emmanuel Macron, cuyo Gobierno atraviesa serias dificultades por las protestas sociales de las últimas semanas, entre otros motivos por la carestía de la vida por la escalada del precio del petróleo, ha tratado de presentar esa decisión del G7 como una iniciativa propia, dentro de su acción en favor del poder adquisitivo de los franceses.
Francia ha anticipado que sacará al mercado 10 millones de barriles de sus reservas estratégicas en tres meses y ha puesto en marcha un dispositivo de control y supervisión para que se repercuta en los precios en las gasolineras, donde espera una rebaja del precio de carburante de entre 12 y 18 céntimos de euros por litro.
La petrolera francesa TotalEnergies, que es objeto de muchas críticas políticas por los altos beneficios que está consiguiendo gracias a la escalada de los precios del crudo y del gas, empezó a aplicar la rebaja desde la víspera en 705 de sus gasolineras en Francia.
El precio en esas estaciones de servicio se ha fijado en 2,15 euros por litro de diésel y TotalEnergies mantiene su compromiso de garantizar un tope de precio de 2,25 euros en el conjunto de su red en Francia.
Los miembros de la AIE no han sacado al mercado la totalidad de los 400 millones de barriles anunciados en marzo.
Los que forman parte de la organización tienen la obligación de disponer de unas reservas estratégicas equivalentes a al menos 90 días de importaciones netas de petróleo para poder responder a graves interrupciones de suministro. EFE
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