La historiadora y consejera del Instituto Libertad, Lucía Santa Cruz, hizo este miércoles un balance de los primeros meses del gobierno del Presidente José Antonio Kast y planteó que uno de sus errores pudo haber sido generar expectativas demasiado altas frente a problemas complejos como la seguridad, la inmigración y la economía.
En conversación con el pódcast Cómo te lo explico, de las periodistas Paula Catena y Mónica Rincón, Santa Cruz sostuvo que las materias que Kast situó entre sus prioridades “son problemas muy complejos, muy graves, y ninguno de ellos tiene una solución de corto plazo”.
“Ahí tal vez el error es haber generado expectativas de que problemas como, por ejemplo, la inmigración ilegal, era un problema de voluntad política, de coraje, de ser valiente, y no, es un problema muy complejo”, argumentó la también miembro de la Academia Chilena de Ciencias Sociales.
Respecto de la economía, apuntó a que sus resultados requieren plazos mayores y están sujetos también a factores externos. “La economía es de largo plazo, o por lo menos de mediano, y siempre es contingente a cosas que pasan fuera, como ha sido la guerra en Irán, que afectan los planes que el ministro de Hacienda (Jorge Quiroz) puede tener, y lo alteran y lo agravan”, afirmó.
En su evaluación de los primeros meses de Kast, Santa Cruz señaló además que el Mandatario la ha sorprendido favorablemente, aunque reconoció que sus expectativas iniciales “no eran tan altas”.
“Yo consideré que la campaña había sido bastante agresiva, divisiva, y pensé que iba a ser un gobierno menos inclusivo”, señaló, añadiendo: “Y la verdad es que he sido sorprendida por el tono de él, que no se condice tanto con sus amistades. No es un (Jair) Bolsonaro, no es un (Javier) Milei, no es un Trump”.
En ese sentido, la historiadora destacó la importancia que atribuye a la retórica presidencial y sostuvo que “la democracia no es compatible con una retórica muy agresiva, muy divisiva y muy descalificadora del otro”.
“Implica aceptar al otro como un legítimo contendor con el cual uno argumenta, delibera en una democracia. Entonces a mí me da mucha tranquilidad su discurso, en el sentido de que insiste que quiere ser presidente de todos los chilenos”, dijo Santa Cruz.
La historiadora también fue consultada por el tipo de derecha que representa el gobierno de Kast y su colectividad, el Partido Republicano, y planteó que se trata de una corriente más autoritaria, luego de situarla en una perspectiva histórica.
Tras recordar que la historia de la derecha “ha sido una historia de grandes concordancias y grandes diferencias”, Santa Cruz abordó su evolución desde las fuerzas conservadoras vinculadas a la Constitución de 1833, pasando por la relación entre Iglesia y Estado, hasta el nacimiento del gremialismo en el siglo XX.
“Yo creo que ciertamente hay algo que nunca es lineal, pero entre ese grupo original de los años 30, antidemocracia liberal, los orígenes del gremialismo, y esta nueva derecha que yo creo que es más autoritaria, que es menos sensible a la restricción de las libertades civiles”, detalló.
En ese sentido, afirmó que “a mí no me sorprende ni me alarma que hayan estas derechas. Pero sería como un gremialismo un poco más autoritario”.
Santa Cruz vinculó esa caracterización con la reforma constitucional de seguridad presentada por el Ejecutivo. “La presentación de la reforma constitucional es un poco el producto de eso. Instintivamente, no hay ese rechazo que le produce a otra derecha lo que son las manifestaciones excesivas de autoridad”, explicó.
La misma iniciativa había sido cuestionada poco antes por la historiadora, quien sostuvo que, “por donde se la mire, no es compatible con una democracia liberal representativa occidental”.
“Es la privación de derechos por la simple autonomía arbitraria de una persona, sin mediación del Poder Judicial, sin mediación del Congreso, en que a un grupo, por vivir en un sector, se le priva de sus derechos esenciales”, argumentó.