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1 de octubre de 2026

Burnham contra Johnson: el primer ministro británico pone sobre la mesa romper con el 'Brexit' y valorar un retorno a la UE

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El primer ministro británico, Andy Burnham, en la Cámara de los Comunes

Boris Johnson dejó su nombre escrito en la historia del Reino Unido, marcando uno de los episodios más sonados de la era contemporánea en las islas del océano Atlántico, el mar del Norte, el canal de la Mancha y el mar de Irlanda. El que fuera líder del Partido Conservador entre 2019 y 2022, más allá de por protagonizar varias de las fiestas que se celebraron en Downing Street durante los meses en los que la COVID-19 tenía mayor incidencia sobre la población, impulsó la salida de los británicos de la UE, rompiendo las relaciones comerciales, sociales e institucionales con la comunidad política europea.

Aquel movimiento, del cual Boris Johnson fue uno de los principales impulsores, concluyó en el 2020 con el abandono efectivo y oficial que el Reino Unido hacía saliendo de la UE tras un proceso que se inició en el 2016 con la celebración de un referéndum, el cual tuvo un ajustado resultado en el que un 51,9% de los votantes marcó el camino tras mostrarse favorable a romper lazos con Bruselas.

No obstante, la euforia inicial que propició esta "independencia" comenzó a desvanecerse progresivamente, cuando los puentes que se habían tendido con la Unión Europea en el siglo XX fueron derruidos y comenzaron a aparecer notables dificultades y trabas en las exportaciones e importaciones, el desplazamiento de ciudadanos, el turismo o la moneda, entre otros aspectos, sufrieron notables consecuencias tras haber decidió el Reino Unido autoaislarse de esta manera. Los motivos por los cuales el territorio británico vive episodios de tensión política en los últimos años viene derivado de diferentes asuntos que vienen afectando a Downing Street y a la sociedad británica, siendo el Brexit uno de ellos al cuestionarse los resultados que ha traído consigo la salida de la UE.

Sigue habiendo en el territorio británico numerosos euroescépticos. El porcentaje de personas que mantiene su rechazo a formar parte de la Unión Europea sigue siendo amplio. No obstante, este podría haberse reducido notablemente ante las consecuencias del Brexit y ello estaría llevando a que muchos reconsideren las virtudes de ser un territorio miembro de la UE.

Quizás no habría un retorno total, o sí, a la comunidad europea, sino que se podrían estudiar opciones parciales para efectuar esta vuelta. Ahora bien, el escenario parecer comenzar a tornarse plausible ante lo expresado por el primer ministro británico, Andy Burnham, quien, en una entrevista concedida a la BBC, habría puesto sobre la mesa la opción de volver a abanderar el estandarte azul y estrellado.

Ante esta posibilidad de hallar una baza que jugar para movilizar a los votantes a su favor, en el país que vio nacer el boxeo moderno, Andy Burnham ha decidido enfundarse los guantes y presentarse en el ring ante los conservadores y el movimiento impulsado por Boris Johnson para confrontar sobre uno de los temas más polarizantes en el territorio británico desde hace unos años.

En la entrevista concedida a la BBC, Burham habla de posibilidades que van desde el retorno total a la UE a plantear cambios que hagan permanecer al Reino Unido fuera de la comunidad europea pero alcanzando acuerdos que faciliten relaciones comerciales o planteando posibilidades como adherirse al Espacio Schengen. El primer ministro comienza a elevar la conversación sobre este asunto tanto por el crecimiento que está experimentando el movimiento social favorable a la Unión Europea como por distintos informes que señalan que el Reino Unido viene experimentando una caída de entre cuatro y seis puntos en su PIB desde la salida de la UE.

Las encuestas muestran que una clara mayoría de los británicos, que se sitúa por encima del 60%, considera que el Brexit fue un error que ha reducido las exportaciones a Europa, multiplicado la burocracia para las pequeñas empresas y complicado aspectos importantes para la economía como el turismo al ver a los viajeros sufrir a diario largas colas en los aeropuertos mientras se les toman las huellas digitales.

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La creación de empleo se puede explicar desde dos grandes ideas económicas. Para Schumpeter, las nuevas tecnologías destruyen puestos de trabajo y crean otros en un proceso de “destrucción creativa”. Para Adam Smith, en cambio, el motor estaba en la especialización: dividir las tareas permite aumentar la productividad y generar nuevos empleos. Un estudio sobre el mercado laboral sueco entre 1880 y 2019 apunta a que los empleos vinculados a la especialización han aportado históricamente la mayor parte del crecimiento del empleo. La irrupción de la IA puede poner ahora en cuestión ese patrón: si las herramientas permiten que una persona incorpore dentro de su propio trabajo tareas que antes realizaban especialistas, podría producirse una inversión de la tendencia histórica. (Financial Times) ¿Es el empleo femenino una respuesta al invierno demográfico? 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