Empresas Públicas de Medellín, EPM, propuso que el ahorro o el derroche de energía se refleje directamente en la factura de los usuarios como una medida para enfrentar la sequía prevista por el fenómeno de El Niño y reducir el riesgo de racionamiento en el país.
La idea consiste en que quienes consuman menos energía frente a sus registros históricos reciban un incentivo económico, mientras que los usuarios con consumos excesivos o por encima de sus patrones habituales puedan enfrentar algún tipo de penalidad. La propuesta toma como referencia la campaña “Apagar, paga”, aplicada en 2016 para promover el ahorro.
De acuerdo con la información publicada por Blu Radio, la Comisión de Regulación de Energía y Gas, CREG, presentó recientemente un borrador de resolución con un enfoque similar. Aunque la medida todavía está pendiente de aprobación, EPM insistió en que el país debe actuar antes de que los embalses lleguen a niveles críticos.
La empresa advirtió que aún existe margen de maniobra porque los niveles actuales de los embalses permiten mantener la generación de energía. Sin embargo, sus directivos señalaron que ese margen puede cerrarse si no se toman medidas coordinadas entre el Gobierno Nacional, las empresas del sector y los ciudadanos.
El gerente de Generación de Energía de EPM, Alberto Mejía, defendió la necesidad de aplicar incentivos y sanciones desde la factura para modificar los hábitos de consumo. Según explicó, el ahorro debe tener una recompensa visible para los usuarios y el derroche debe generar una señal económica clara.
“Por ejemplo, el derroche de energía o consumos por encima de los históricos deben tener algún tipo de penalidad y los que consuman menos que sus registros históricos también tengan algún incentivo desde la factura”, afirmó Mejía.
El directivo sostuvo que no basta con una medida regulatoria aislada. Para EPM, el Gobierno Nacional debe liderar una campaña pública fuerte, como ocurrió en 2016, cuando la Presidencia comunicaba de manera permanente los avances del ahorro energético.
“Aquí lo que se necesita es que el Gobierno Nacional lance una campaña fuerte como la del 2016 en donde el presidente de la República era el que salía en la televisión diciendo cuánto fue el ahorro de energía”, señaló el gerente de Generación.
La advertencia apunta a cambiar comportamientos cotidianos antes de llegar a un escenario más complejo. EPM considera que el ahorro temprano puede ayudar a evitar decisiones más drásticas si la sequía reduce la capacidad de generación hidroeléctrica.
El gerente general de EPM, John Maya Salazar, también pidió una acción coordinada para impulsar el ahorro. El directivo mencionó medidas simples que, acumuladas, pueden ayudar a reducir el consumo eléctrico en hogares y empresas.
“Verificar que los bombillos no todos estén encendidos cuando no necesitamos luz, así como abrir la nevera el menor número de veces y desconectar el cargador de los celulares de las tomas de energía si no está en uso, ya que si no se hace eso suma y suma y al final se ve reflejando en la tarifa cuando no hay ahorro”, explicó Maya.
La preocupación de fondo es el impacto que puede tener El Niño sobre los embalses y la generación de energía. Según EPM, el sistema enfrenta un déficit equivalente a una planta de 700 megavatios para afrontar épocas de fuerte sequía.
Por eso, la compañía planteó que no solo se requiere reducir el consumo eléctrico. También consideró urgente instalar plantas diésel y gestionar importaciones de gas para evitar racionamientos críticos en marzo, cuando los embalses podrían llegar a mínimos históricos.