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Nevaco Global
10 de agosto de 2026

El boom de Vaca Muerta necesita inversiones por más de un año de sus exportaciones para expandirse

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El desarrollo de la producción de petróleo crudo y gas natural no convencional en la formación Vaca Muerta cambió el signo y la estacionalidad del comercio exterior de la Argentina en apenas cuatro años gracias al tendido de infraestructura de evacuación desde los pozos hacia centros de consumo y puertos de exportación.

Hoy las restricciones dejaron de ser de regulatorias, de financiamiento y logística para la producción y el gran cuello de botella para destapar todo el potencial sigue siendo la infraestructura. Un informe de BBVA Research detectó que las necesidades de obras alcanzan entre 15.000 y 20.000 millones de dólares, un número equivalente a más de un año de las inversiones y las exportaciones actuales que genera Vaca Muerta.

Por caso, las exportaciones de energía cerrarían este 2026 en torno a los 14.000 millones de dólares, de los cuales buena parte viene de la formación neuquina de shale oil. YPF, a su vez, considera que en los próximos cinco años habrá inversiones por unos 130.000 millones de dólares, aunque la mayoría será para la perforación de pozos.

Los nuevos proyectos de producción vienen acompañados por obras a cargo de las propias empresas, a través del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

El documento de BBVA pone el foco en "tres pilares: expansión de oleoductos hacia el Atlántico, plantas modulares de licuefacción y puertos de aguas profundas que mitiga el 72% del alza de costo en los fletes", todas obras que están ya en marcha y a cargo de las petroleras, con YPF, PAE, Vista y Pampa Energía a la cabeza.

En ese sentido, el cambio de la matriz productiva argentina y la estabilidad de sus cuentas externas que habilita Vaca Muerta -junto a las reformas regulatorias de Javier Milei, la eliminación del déficit fiscal y la baja de la inflación- puede ser financiado a menores tasas de interés y permite pensar otros negocios de largo plazo.

Precisamente, Marcelo Mindlin, uno de los dueños de la cementera Loma Negra y con integración vertical de sus negocios en petróleo, gas, tratamiento de hidrocarburos, transporte de energía, fertilizantes y construcción, declaró este viernes en Nueva York, Estados Unidos, que "con 150.000 millones de dólares de inversiones proyectadas en el RIGI, entre proyectos aprobados y en evaluación, Argentina va a tener una demanda enorme de empleo y proveedores".

"Los grandes proyectos de energía, minería e infraestructura van a necesitar insumos estratégicos como el cemento", completó.

Además, el desgaste de las rutas y la necesidad de infraestructura vial, que pese a que no la haga el Estado nacional la van a seguir financiando provincias, municipios y privados en los próximos años, también habilitó inversiones de la cementera Holcim, como su nueva planta de aditivos en Córdoba.

En el sector petrolero creen que "en 2030 Vaca Muerta puede aportar casi tantos dólares como el campo", lo que disminuye los riesgos económicos para la Argentina y baja las tasas de interés. Las empresas se pueden financiar desde hace tiempo más barato que los gobiernos de la Nación y las provincias, con tasas cercanas al 7% anual en dólares.

Ese boom de infraestructura con financiamiento más barato que el que habitualmente tuvo la Argentina en las últimas décadas permitirá acelerar la velocidad de ejecución y capacidad de escalar proyectos de exportación, en una ventana de tiempo "limitada" -según considera BBVA- por la transición global hacia energías limpias.

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