Cuando el telón pesa más que el texto
D icen que el teatro siempre encuentra la manera de sobrevivir a los imperios. David Mamet convierte esa vieja certeza en el corazón de Cómicos de Roma, una comedia inspirada en Plauto donde unos actores, armados únicamente con su ingenio, intentan vencer a la pobreza, al poder y al olvido. Resulta, por ello, una deliciosa paradoja que una obra concebida como homenaje a la resistencia del teatro termine convirtiéndose, en su estreno emeritense, en el ejemplo de cómo un buen texto puede perder su brillo cuando la escena no consigue acompañarlo. La obra, traducida, adaptada y dirigida por José Pascual, es el sexto montaje de la 72 edición del evento. Coproducida por Pentación Espectáculos y el propio Festival, recupera uno de los textos menos conocidos del dramaturgo norteamericano, una rareza escénica que encuentra en Mérida un marco idóneo, aunque el resultado final no termine de hacer justicia a las posibilidades del libreto.
