WASHINGTON (AP) — El juez de la Corte Suprema Samuel Alito afirma que el volumen creciente de apelaciones de emergencia ante el tribunal no es algo bueno, pero añade que hay poco que la corte pueda hacer para cambiar esa trayectoria.
La cantidad de solicitudes que piden a los magistrados intervenir con rapidez se ha disparado durante la segunda administración del presidente Donald Trump, lo que ha colocado a la corte en el centro de asuntos intensamente debatidos, como la construcción de un salón de baile en la Casa Blanca anhelada por Trump y sus propuestas de restricciones al voto por correo.
La cifra de solicitudes de emergencia ahora rivaliza con el total anual de casos que los jueces consideran con escritos completos y argumentos orales, escribió Alito en un nuevo libro publicado el martes.
El juez le dijo a The Associated Press en una inusual entrevista que la retórica sobre la corte por parte de Trump y su administración no le sienta bien.
“Personalmente no estoy satisfecho con eso”, manifestó. “Todo el mundo en este país tiene derecho a criticar lo que hacemos. El contenido de sus críticas puede ser bastante duro. Si lo merecemos, entonces está bien. Pero la retórica es otra historia”.
Alito habló en relación con su primer libro, “So Ordered: An Originalist’s View of The Constitution, The Court and Our Country”.
El libro, que llega 20 años después de que fuera confirmado en la corte tras su nominación por el presidente George W. Bush, un republicano, es una recopilación de discursos que el magistrado de 76 años ha pronunciado a lo largo de los años sobre la libertad religiosa, su filosofía judicial y los derechos constitucionales.
Alito quizá sea más conocido por redactar la decisión que revocó el derecho de una mujer a decidir sobre un aborto, y ha sido uno de los integrantes más constantes del bloque conservador de la corte. También ha votado a favor de algunas de las políticas emblemáticas de Trump, incluso aquellas que el resto del ala conservadora ha anulado. Pero rechaza la idea de que sus decisiones estén en el bando de “Make America Great Again”.
“Es ofensivo”, sostuvo. “De verdad intento decidir cada caso por sus méritos, cada solicitud por sus méritos. Y eso es cierto tanto para el presidente es Donald Trump como Joe Biden o Barack Obama o cualquier otra persona”.Trump, por su parte, ha elogiado a Alito como “uno de los mejores de todos los tiempos”, mientras denigra a jueces a los que él nombró calificándolos de “antipatrióticos” y de ser “apenas una cáscara de lo que fueron”. Alito declaró que la retórica desde todo el espectro no afecta cómo fallan los jueces, pero sí influye en la disminución de la confianza pública en la corte.
“Los términos utilizados por los presidentes y por miembros de su administración, funcionarios del gabinete, otros altos funcionarios, al describir a la Corte Suprema y sus decisiones, y a veces a jueces individuales, son muy distintos de lo que veíamos hace 15 años”, señaló Alito.
Gran parte de la frustración del presidente ha surgido después de que la corte fallara en su contra en algunas de sus iniciativas centrales, incluidos los aranceles y la ciudadanía por nacimiento. Esas decisiones se han emitido tras meses de consideración, incluidos argumentos orales.Es probable que las decisiones de emergencia continúen, dice Alito
En las decisiones de emergencia, en cambio, el mandatario tiene un historial mucho más sólido de victorias.
Por lo general adoptadas en días o semanas, las órdenes de emergencia están diseñadas para ser temporales y durar solo mientras los casos siguen su curso en tribunales inferiores. Pero como ese proceso puede tardar años, esas decisiones aun así pueden tener consecuencias importantes.Críticos, incluida la colega de Alito de tendencia liberal, la jueza Ketanji Brown Jackson, se han quejado del manejo reciente del tribunal del calendario de emergencia y han delineado medidas propuestas que los jueces podrían adoptar.
Alito, sin embargo, dijo que hay poco que la corte pueda hacer para frenar la marea. Los presidentes han recurrido cada vez más a órdenes ejecutivas para aplicar sus políticas en lugar de aprobar leyes a través del Congreso, lo que conduce a demandas y a decisiones “enérgicas” de jueces de tribunales inferiores que envían un caso rápidamente a la Corte Suprema, explicó.
“A menos que algo cambie allí, y no lo preveo ahora mismo, me temo que esto va a continuar”, expresó. “Una solicitud es algo sobre lo que creo que tenemos que pronunciarnos”.