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España dijo "no" a Estados Unidos cuando Washington quiso utilizar Rota y Morón para apoyar su operación militar contra Irán. El Gobierno de Pedro Sánchez aseguró entonces que había rechazado todos los planes de vuelo relacionados con aquella intervención, incluidos los correspondientes a aviones de repostaje. Pero unos meses después, aviones cisterna de la Fuerza Aérea estadounidense han encontrado otra puerta abierta en territorio español. A finales de septiembre, varios KC-10 Extender fueron vistos en la base aérea de Gando, en Gran Canaria, donde repostaron antes de continuar sus operaciones en Oriente Medio.
La información fue publicada por Espiral21, que asegura que el servicio de repostaje a las unidades estadounidenses fue prestado por el Ministerio de Defensa español. El medio señala que los KC-10 utilizaron Gando como escala dentro de sus operaciones en Oriente Medio. El episodio abre una interrogante incómoda para el Gobierno: ¿hasta dónde llega realmente el veto español a la participación de las bases españolas en las operaciones militares estadounidenses y hasta qué punto Washington puede utilizar otras instalaciones para mantener su actividad en la región?
El 25 de marzo, Pedro Sánchez explicó en el Congreso que España había denegado a Estados Unidos el uso de las bases de Rota y Morón para la guerra contra Irán. La decisión incluía los planes de vuelo relacionados con aquella operación y, expresamente, los de los aviones de repostaje. El presidente justificó la medida en la posición española de no participar en una guerra que consideraba ilegal y en las posibilidades que ofrecía el convenio bilateral de defensa. La decisión fue presentada por el Ejecutivo como una demostración de que España "podía poner límites al uso de sus instalaciones militares". El problema aparece ahora al observar lo ocurrido en Canarias.
Los KC-10 no han utilizado Rota ni Morón. Han repostado en Gando, una instalación militar española situada en Gran Canaria, antes de proseguir sus operaciones hacia Oriente Medio. Según Espiral21, no se trató simplemente de un vuelo de paso, el Ministerio de Defensa español proporcionó el servicio de repostaje a las unidades estadounidenses. Esto no significa que Estados Unidos haya incumplido el veto español de marzo. La decisión del Gobierno estaba expresamente vinculada a las operaciones relacionadas con la guerra contra Irán. De hecho, una respuesta posterior del Ejecutivo en el Senado precisó que la negativa al uso de Rota, Morón y del espacio aéreo español se refería "exclusivamente" a actuaciones directamente vinculadas a aquella guerra.
Pero sí revela una realidad más compleja, el rechazo a determinadas operaciones estadounidenses no implica que Washington haya perdido el acceso logístico a España.
El KC-10 Extender no es un avión de transporte convencional. Su principal función militar es proporcionar combustible a otras aeronaves en vuelo y ampliar así su capacidad para operar a grandes distancias. Espiral21 recuerda que este modelo ha sido empleado por Estados Unidos en diferentes conflictos y operaciones internacionales, desde la guerra del Golfo hasta Afganistán e Irak. Los aparatos vistos en Gando pertenecen a la Fuerza Aérea estadounidense y también tienen capacidad para realizar misiones logísticas de largo alcance.
El citado medio canario sostiene que los KC-10 llegaron a Gando para continuar con su actividad en Oriente Medio. No identifica, sin embargo, cuál era el objetivo concreto de la misión posterior ni establece que los aviones estuvieran destinados específicamente a Arabia Saudí.
La llegada de los aviones estadounidenses a Canarias coincide además con una nueva escalada militar en Yemen. Arabia Saudí prepara y respalda una ofensiva de las fuerzas del Gobierno yemení contra los hutíes, aliados de Irán, con el objetivo de recuperar el control de zonas estratégicas próximas al estrecho de Bab el Mandeb, una de las principales rutas marítimas del mundo. Reuters informó de que la operación cuenta con apoyo saudí y con inteligencia estadounidense.
La ofensiva ya ha comenzado. El Gobierno yemení, respaldado por Arabia Saudí, ha lanzado operaciones para recuperar territorio controlado por los hutíes, mientras aumenta la actividad militar en torno al mar Rojo. Estados Unidos, por ahora, no aparece como participante directo en los combates de esta nueva campaña, pero sí proporciona apoyo de inteligencia a sus aliados regionales. No hay datos públicos que permitan afirmar que los KC-10 que repostaron en Gando estaban destinados a apoyar esta operación saudí. La información disponible solo permite situarlos dentro de operaciones estadounidenses en Oriente Medio.
Precisamente por eso, la pregunta sobre el destino de estos aviones es relevante, si su misión estuviera relacionada con la operación saudí, España estaría proporcionando una infraestructura logística a aeronaves estadounidenses que participan indirectamente en una nueva campaña militar en la región. Si no lo está, queda por aclarar cuál era su cometido.
El pasado mes de marzo, Sánchez podía afirmar ante el Congreso que España había rechazado incluso los vuelos de aviones cisterna vinculados a la operación contra Irán. El Gobierno defendía que el convenio bilateral le permitía hacerlo y que España no quería participar en aquella guerra. Meses después, otro grupo de aviones cisterna estadounidenses obtiene combustible en una base española y continúa desde allí sus operaciones en Oriente Medio.
Visto desde lo jurídico, las dos situaciones pueden ser distintas. Políticamente, sin embargo, la imagen es difícil de ignorar cuando Estados Unidos no puede utilizar Rota y Morón para una determinada operación, pero sí puede encontrar en Canarias un punto de apoyo logístico para sus misiones en la región. No tiene por qué tratarse de una maniobra para burlar la prohibición española. Podría ser una operación distinta, sujeta a otro régimen jurídico y a otra autorización. De hecho, el propio Gobierno sostiene que las bases de Rota y Morón siguen plenamente operativas según el convenio bilateral, y que la restricción de marzo fue una medida puntual, ceñida exclusivamente al conflicto con Irán.
Pero el resultado práctico es que la capacidad estadounidense para utilizar territorio español como plataforma logística no desapareció con aquel veto. Y mientras Arabia Saudí abre un nuevo frente contra los hutíes y Estados Unidos mantiene su apoyo de inteligencia a Riad, los KC-10 estadounidenses han pasado por Gando para continuar sus operaciones en Oriente Medio.
La cuestión que queda sobre la mesa no es si España dijo que no a Estados Unidos en marzo. Lo hizo. La cuestión es cuánto de ese no sigue vigente cuando los aviones estadounidenses cambian de base, cambian de misión o simplemente encuentran otra pista desde la que continuar su actividad.
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