Se destacó como un gran lateral en Oriente. Hoy disfruta de su familia tras superar una cirugía en la que le extirparon un riñón
Jorge ‘Ratón’ Monasterio fue el lateral derecho durante una de las mejores épocas de Oriente Petrolero, a finales de los años 80 y principios de los 90. Una expulsión de otro referente de la defensa refinera, Rómer Roca, en un partido ante Bolívar, le abrió las puertas de ingreso al equipo titular albiverde para los compromisos por la Copa Libertadores de América.
Hoy, a sus 58 años, Monasterio atraviesa una etapa diferente. Después de pasar por el quirófano, para que le extirparan un riñón, se encuentra en plena recuperación. Su situación de salud también lo llevó a negociar su retiro de la empresa petrolera en la que trabajó durante 26 años, con el objetivo de descansar y disfrutar más tiempo junto a su familia. “Mi retiro de la empresa petrolera es, sobre todo, por mi enfermedad. La empresa Total Bolivia se portó muy bien conmigo y me indemnizaron correctamente. Ahora puedo disfrutar de mi familia y comenzar un emprendimiento en Santa Cruz de la Sierra. Me voy agradecido”, expresó.
Una vez que dejó el fútbol profesional, Monasterio tuvo la oportunidad de abrirse camino en un rubro completamente diferente: el sector petrolero. Allí construyó una carrera de más de dos décadas, en la que fue ascendiendo gracias a su esfuerzo y preparación. “Comencé como conductor, luego pasé a almacenes y después brindaba apoyo a los pozos petroleros. Más adelante, me ascendieron a supervisor de Logística. Hice muchos cursos y capacitaciones durante estos 26 años”, recordó.
Pero el fútbol nunca salió de su cabeza. Aunque cambió los campos de juego por las actividades de la industria petrolera, siempre se mantuvo pendiente de lo que ocurría en el deporte, especialmente de su querido Oriente Petrolero. “Siempre fui un asiduo seguidor de la radio. En aquel entonces, también seguía el fútbol por Internet. A Oriente lo seguí siempre, porque
Pero el fútbol nunca salió de su cabeza. Aunque cambió los campos de juego por las actividades de la industria petrolera, siempre se mantuvo pendiente de lo que ocurría en el deporte, especialmente de su querido Oriente Petrolero. “Siempre fui un asiduo seguidor de la radio. En aquel entonces, también seguía el fútbol por Internet. A Oriente lo seguí siempre, porque soy hincha del equipo en el que jugué, además de estar pendiente de otros partidos a nivel nacional. Ahora que voy a tener vacaciones sin límites (risas) lo haré con más razón”, dijo.
Monasterio también se animó a comparar el fútbol actual con el que le tocó vivir durante las décadas de los 80 y 90, cuando Oriente era protagonista y disputaba ediciones de la Copa Libertadores.
“No lo digo solo porque jugué en aquella época, pero en el fútbol que me tocó vivir había muchos jugadores de jerarquía. Y llegaban futbolistas del extranjero que marcaban la diferencia. Actualmente veo que a los jugadores se les paga muy bien, pero hay equipos que atraviesan problemas económicos, con deudas salariales. Lo que me llama poderosamente la atención es que existe mucha corrupción, árbitros que generan sospechas, apuestas y otras cosas más”, sostuvo.
Hablar del presente del fútbol boliviano también significó referirse a la selección nacional. Monasterio considera que la falta de futbolistas de jerarquía es uno de los principales obstáculos para aspirar a competir al máximo nivel internacional.
“El problema en el que estamos sumergidos es que no tenemos jugadores de jerarquía, ni siquiera entre los que juegan en el exterior, salvo Miguel Terceros. Tampoco podemos pedir mucho más. Así es muy difícil que nuestra selección vaya a un Mundial”, afirmó con la seguridad que lo caracteriza.
Su experiencia con su salud, también le dejó una reflexión que quiere compartir con sus amigos y con quienes, como él, dedicaron buena parte de su vida al trabajo.
“Con todo esto que me pasó, les digo a mis amigos que nos cuidemos más y nos veamos con mayor frecuencia. Yo, por ejemplo, vivo con una dieta estricta porque solo tengo un riñón.Pero lo mejor de todo es compartir con la familia el tiempo que nos queda. Ahora extraño el trabajo, pero estar en casa es de lo mejor”, concluyó.
‘Súper Ratón’ cambió los aplausos de los estadios por la tranquilidad del hogar y los desafíos de una nueva etapa. Sin embargo, su pasión por Oriente y el fútbol permanece intacta. Ahora sueña con transmitir a las nuevas generaciones todo lo que aprendió dentro y fuera de la cancha.