Investigadores de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) han elaborado un mapa que muestra la distribución mundial de rocas ígneas ricas en dióxido de carbono (CO2), las principales fuentes de elementos de tierras raras.
Estos minerales son esenciales para la fabricación de teléfonos inteligentes, turbinas eólicas y vehículos eléctricos. Aunque muchos países dependen actualmente de importaciones de China, el nuevo mapa podría ayudar a localizar fuentes más seguras y sostenibles dentro de sus territorios.
Como parte de una investigación, publicada en la revista Nature Geoscience, se analizaron más de 9.000 muestras de rocas de todo el mundo. Combinando datos químicos con imágenes sísmicas de la litosfera —la capa rígida exterior de la Tierra—, los expertos lograron identificar las zonas más propensas a contener rocas ígneas con CO2.
En ese mismo contexto, se descubrió que estos recursos estratégicos se forman preferentemente cerca de los núcleos antiguos y gruesos de los continentes, donde la litosfera es más gruesa.
De acuerdo con los especialistas, en las zonas más gruesas de la litosfera se forma poco magma y este suele quedar atrapado y solidificarse. Solo cuando esas rocas vuelven a fundirse, los metales se concentran lo suficiente como para formar un yacimiento mineral útil. El equipo planea extender el análisis a rocas más antiguas, que albergan la mayoría de los yacimientos económicos actuales.