La revisión al alza de 0,1 puntos porcentuales para este año se debe ante todo al buen comportamiento de las economías avanzadas, especialmente las asiáticas, mientras que los países emergentes sufren el encarecimiento de los hidrocarburos.
Para América Latina, las perspectivas son en cambio ligeramente a la baja, con una proyección de crecimiento de 2,3% este año (una caída de 0,1 porcentuales respecto a lo que calculaba en julio) y del 2,5% en 2027.
La región, en líneas generales, pierde más por el impacto del aumento del precio del petróleo que lo que gana gracias a la expansión de la IA.
"Dos fuerzas actúan sobre la economía: por un lado, el aumento de los precios de la energía, que provoca shocks de oferta negativos y refuerza la inflación; por otro, las inversiones, principalmente en inteligencia artificial, que generan un shock de demanda", en opinión de la nueva economista jefe del FMI, Silvana Tenreyro.
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"La economía mundial ha sido resiliente, pero esa resiliencia está llegando a su límite", advirtió en rueda de prensa, durante la asamblea general del Fondo en Bangkok.
Las inversiones colosales en IA han impulsado al alza el crecimiento de varios países, en particular aquellos que producen semiconductores, como Taiwán, con un crecimiento económico estratosférico del 10,7% previsto para este año.
Estados Unidos crecerá un 2,3%, una previsión sin cambios respecto a julio, mientras que China crecerá un 4,5% (-0,1).
Aunque sigue concentrada en algunas regiones, la aceleración de la IA "es lo que permite a la economía mundial mantener un crecimiento del 3%", aseguró el lunes la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva.
América Latina y el Caribe se muestra desigual ante el shock energético, a causa de los perfiles muy diferentes de sus países.
Los exportadores, como Venezuela (5% de crecimiento previsto este año) o Guyana (con un extraordinario 22,3% de previsión) salen claramente beneficiados.
México, que ha ido perdiendo peso en el panorama petrolero, crecerá un 1,5% este año, mientras que Brasil caerá un poco y se situará en 2,2% de expansión.
Brasil sufre "unas condiciones monetarias aún restrictivas orientadas a devolver la inflación a su meta, el retiro del apoyo de la política fiscal y la incertidumbre global", mientras que México se mantiene gracias a las exportaciones, "incluso a través de las cadenas de valor vinculadas a la IA, y de una inversión en proceso de estabilización".
En el resto de países "hay poco aporte compensatorio por el repunte tecnológico", explica el Fondo. "El consejo del Fondo es mantener la atención en la inflación", declaró en rueda de prensa la nueva jefa economista.
Sin sorpresas, el norte de África y Oriente Medio sufren los efectos de la guerra, que deberían precipitar a la región a la recesión este año, según las nuevas estimaciones del Fondo. Un ejemplo es Arabia Saudita cuya economía se contraerá un 3,3%.