Un recuento documenta hechos que generaron impacto público y constantes tensiones políticas durante el cuatrienio.
A 45 días de terminar su mandato, el Gobierno de Gustavo Petro cierra con una acumulación de polémicas que marcaron su gestión. La recopilación de El Colombiano reúne 90 episodios que van desde hechos de corrupción hasta conflictos institucionales, pasando por líos familiares, decisiones polémicas y cuestionamientos éticos.
Entre el 7 de agosto de 2022 y hoy, el país vivió una seguidilla de crisis casi simultáneas. Un escándalo no terminaba cuando ya surgía otro. En varios casos, una misma controversia derivó en múltiples frentes judiciales o políticos.
Aunque algunas cifras oficiales muestran reducciones en ciertos delitos o avances institucionales, el ruido constante de los escándalos dominó la agenda pública y dejó efectos en la percepción de gobernabilidad.
Este es quizá el escándalo más grande de este Gobierno. La polémica compra a dedo de 40 carrotanques por $46.800 millones para llevar agua a La Guajira destapó un pozo sin fondo de corrupción que puso en juego cerca de $2 billones. La Contraloría encontró sobrecostos por más de $20.000 millones.
El exdirector de esa entidad que debía estar dedicada a atender desastres, Olmedo López, y su subdirector, Sneyder Pinilla, revelaron que usaron esa plata para pagar millonarias coimas —$3.000 millones para el presidente del Senado, Iván Name y $1.000 millones para el presidente de la Cámara, Andrés Calle— para aceitar el trámite de las “reformas sociales” en el Congreso.
El desenlace dejó a los exdirectivos tras las rejas y destituidos por la Procuraduría, mientras que una docena de congresistas son investigados por la Corte Suprema. La dimensión de este escándalo incluye la captura de los exministros Ricardo Bonilla (Hacienda) y Luis Fernando Velasco (Interior) como también la consejera presidencial Sandra Ortiz y el director del Dapre y la Dirección de Inteligencia, Carlos Ramón González, quien está prófugo en Nicaragua al amparo del régimen del dictador Daniel Ortega.
La captura del hijo mayor del presidente Petro por enriquecimiento ilícito y lavado de activos es otro de los mayores escándalos de este Gobierno. La Fiscalía armó el caso con los chats y pruebas que reveló su exesposa, Day Vásquez, demostrando que Nicolás recibió más de $1.000 millones de pesos en efectivo de personajes tan cuestionados como “El Hombre Marlboro” –quien pagó cárcel en EE. UU. por narcotráfico– y el polémico contratista “Turco” Hilsaca, para meterlos bajo cuerda a la campaña de 2022 y darse una vida de rey en Barranquilla. Petro Burgos fue capturado, cuando se reconcilió con su padre logró detención domiciliaria y se ha denunciado que ha incumplido las condiciones. Day Vásquez logró un principio de oportunidad por prender el ventilado.
La misteriosa pérdida de un maletín que guardaba entre $4.000 y $7.000 dólares en efectivo en la casa de Laura Sarabia, la entonces todopoderosa jefa de gabinete de Petro, desató un episodio que parece ficción: la seguridad de la Casa de Nariño retuvo a la niñera Marelbys Meza y la metió al sótano de un edificio del Gobierno para interrogarla y pasarla por el polígrafo como si fuera una criminal y sin una sola orden judicial. Este abuso de poder obligó a Sarabia a dejar el cargo en medio del rechazo nacional, aunque rápido regresó meses después como directora del DAPRE. Además, agentes de la Dijín se inventaron un informe falso de inteligencia contra el Clan del Golfo para poder “chuzar” legalmente los teléfonos de la niñera Meza y de otra empleada, camuflándolas con los alias de “La Cocinera” y “La Madrina” ante un fiscal en Quibdó. Varios uniformados terminaron capturados y tras las rejas, imputados por fraude, falsedad en documento e interceptación ilícita. Sarabia, en cambio, obtuvo como “premio” la embajada de Colombia en el Reino Unido.
El coronel de la Policía Óscar Dávila, encargado de coordinar los esquemas de seguridad de la Casa de Nariño y pieza clave en la investigación judicial por las “chuzadas” y el polígrafo clandestino a las empleadas de Laura Sarabia, fue hallado muerto con un disparo en la cabeza dentro de su camioneta oficial en Bogotá, estacionada en la calle. El trágico episodio llenó de misterio el escándalo central del palacio presidencial, y aunque el desenlace forense de Medicina Legal dictaminó que se trató de un suicidio, el expediente dejó un manto de dudas sobre las circunstancias en que se dio y las presiones que soportaba la seguridad presidencial.
5. Los audios explosivos de Benedetti sobre los $15.000 millones (junio 2023)
A mediados de 2023, Semana reveló audios del entonces embajador en Venezuela, Armando Benedetti, maltratando a la entonces mano derecha de Petro, Laura Sarabia, en los que cuenta detalles oscuros de la campaña del Presidente en 2022. La pelea era porque Benedetti quería estar en la pega del poder en Bogotá y Petro no le daba entrada.
En los audios dijo haber conseguido $15.000 millones de pesos para la campaña en el Atlántico, y amenazó con que si contaba todo “nos hundimos todos, nos vamos presos”; la tormenta provocó que sacaran a Benedetti de Caracas y que la Corte Suprema y la Fiscalía le abrieran investigaciones. El trato extrañamente generoso que le dio Petro, creándole una embajada para él en Roma y dándole luego el Ministerio del Interior, parece demostrar que lo que Benedetti dijo en los audios era verdad.
6. La campaña hizo trampa: se volaron los topes (noviembre 2025)
El Consejo Nacional Electoral (CNE) concluyó que la campaña de Petro Presidente hizo trampa para ganar. Formuló cargos contra Ricardo Roa como gerente de campaña por violar los topes de gasto por más de $5.300 millones de pesos en ambas vueltas presidenciales; El CNE compulsó copias a la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, única instancia donde se puede juzgar al presidente por su fuero constitucional, pero el proceso poco avanza. Hubo otras irregularidades en este caso.