El primer semestre del año ha acabado con bastantes novedades: tregua en Irán provocando fuertes bajadas en el petróleo, subida de tipos y mayor crecimiento económico en EEUU, éxito en la salida a bolsa de SpaceX, la más grande de la historia con mucha diferencia… De hecho no se puede hacer un análisis de los primeros 6 meses de 2026 sin hacer una mención aparte a lo ocurrido en junio, y especialmente en la última quincena del mes. De todos es sabido que, a pesar de los numerosos ruidos vividos este año (Maduro, aranceles, Groenlandia, Estrecho de Ormuz, subida de tipos…), las bolsas han subido mucho.
Lo que menos gente sabe es que dos sectores son los causantes de esas subidas: Inteligencia Artificial (particularmente semiconductores y memorias) y energía (en buena parte, también ligada a la IA).Y como se puede ver en el gráfico, los índices que más han subido tienen un peso grande en estos sectores: por la parte más tecnológica el Kospi coreano, Nikkei japonés, Nasdaq americano y AEX holandés (un oasis en el desierto que es Europa para la IA); y por la parte de la energía el MIB italiano y el Ibex (acompañados ambos por los bancos).
Mientras, los peores son el Hang Seng de Hong Kong, desplazada por otras asiáticas como la puerta de la tecnología de la zona y las más dependientes del ciclo económico como el DAX alemán plagado de coches y el CAC francés copado por empresas de lujo. Si clasificamos las bolsas por sectores puros y no por países, se ve mejor la diferencia: Mientras el índice mundial de tecnología ha subido en lo que va de año un 29,43% y el de energía un 14,66%; el sector salud solo ha subido un 0,78% y peor le ha ido al de telecomunicaciones (-2,80%) y consumo cíclico (-5,58%) que han bajado un 2,80 y un 5,58% respectivamente.
Pero algo parece haber cambiado, y de forma clara, las últimas semanas: Por ejemplo el Nasdaq, índice puramente tecnológico, ha perdido un 0,19%, mientras que el Kospi coreano ha cerrado plano, tras bajar más de un 10% desde sus máximos del 19 de junio. Mientras, el mejor índice de junio, entre los más importantes, es el Ibex gracias a otra subida de los bancos (que tampoco han sufrido en los momentos más delicados), ayudados en esta ocasión por el consumo cíclico (IAG y AENA han disfrutado de buenas subidas este mes).
Las fuertes caídas del petróleo (casi un 20% en junio) han impulsado a estos valores más ligados al ciclo económico al descartarse una crisis motivada por la falta de suministro gracias a la apertura del Estrecho de Ormuz. Parte de ese dinero que ha entrado en estos sectores (también en salud, otro de los ganadores de junio) viene de las ventas de empresas de inteligencia artificial, especialmente tras la gran inversión realizada con la salida a bolsa de Space X.
Varias preguntas cara al segundo semestre: ¿las bajadas en la IA son una recogida de beneficios o cambio de ciclo?, ¿seguirán subiendo las cíclicas al calor de una normalidad económica?, ¿al fin el mercado mira con buenos ojos la salud? Y solo hay una garantía ante tanta incertidumbre: diversificar en inversiones de calidad de diferentes sectores y, siempre, con visión a largo plazo.