Volver a la edición
Nevaco Global
21 de septiembre de 2026

La economía de Irán se desploma durante la guerra en Oriente Medio

Cargando análisis estratégico...

Teherán, Irán/La economía de Irán se contrajo un 10,1% interanual en el primer trimestre del calendario persa, período en el que Teherán enfrentó los bombardeos de Estados Unidos e Israel, según una estadística oficial publicada este domingo.

En este trimestre, que se extiende de finales de marzo a finales de junio, el Producto Interno Bruto (PIB) cayó, "incluyendo el sector petrolero", según el Centro de Estadísticas de Irán. Irán, que fue bombardeado el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos, tiene una economía dependiente de la exportación de hidrocarburos.

Teherán y Washington firmaron en junio un protocolo de acuerdo para poner fin al conflicto, pero las hostilidades se reanudaron rápidamente en medio de acusaciones mutuas de incumplir el convenio.

En el corazón del conflicto, que se extendió a los países del Golfo, está el estratégico estrecho de Ormuz, por el que antes de la guerra transitaba alrededor del 20% del petróleo mundial.

Irán reivindica su control, mientras Estados Unidos mantiene un bloqueo en puertos iraníes, lo que penaliza gravemente las exportaciones de petróleo de Irán, ya castigadas por las sanciones internacionales.

Durante el anterior bloqueo estadounidense, de abril a junio, el país no pudo exportar "ni un solo barril de petróleo", dijo en su momento el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf.

La economía está lastrada desde hace años por una hiperinflación crónica y una fuerte depreciación de la moneda nacional, el rial, resultado en particular de estas sanciones.

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en Nevaco Global

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte

De Elon Musk a Jensen Huang: la cena Trump-Xi reúne la lucha por el poder en IA
invezz

De Elon Musk a Jensen Huang: la cena Trump-Xi reúne la lucha por el poder en IA

Elon Musk, Jensen Huang y Sam Altman están entre las figuras tecnológicas esperadas cuando el presidente Donald Trump reciba al presidente chino Xi Jinping en una cena de estado el 24 de septiembre. La lista de invitados tiene más importancia que el brillo de las estrellas. Nvidia suministra los chips que impulsan el auge de la IA, OpenAI y Google desarrollan modelos punteros, mientras que Apple, Tesla y otros grupos tecnológicos estadounidenses mantienen intereses vinculados a China. Su presencia se produce mientras Washington y Pekín siguen enfrentándose por los semiconductores avanzados, la inteligencia artificial y el comercio, reuniendo a gran parte de la industria de IA de Estados Unidos en una misma mesa. Esta lista de invitados refleja la cadena...

21 sept 2026
La nueva guerra fría tecnológica llega a la mesa de Trump y Xi
elplural

La nueva guerra fría tecnológica llega a la mesa de Trump y Xi

Jensen Huang no será el protagonista de la próxima visita de Xi Jinping a Washington, pero su presencia ayuda a entender buena parte de lo que estará en juego. El consejero delegado de Nvidia figura entre los invitados previstos para la cena de Estado que Donald Trump ofrecerá al presidente chino durante su visita del próximo 24 de septiembre. No es un detalle menor. La compañía estadounidense fabrica algunos de los chips más importantes para el desarrollo de la inteligencia artificial y se encuentra, desde hace años, en el centro de las restricciones tecnológicas que Washington aplica sobre China. La reunión entre Trump y Xi tendrá una importante dimensión comercial, pero reducirla a una nueva ronda de la guerra arancelaria sería quedarse en la superficie. Estados Unidos y China llegan a esta cita inmersos en una competición mucho más amplia que alcanza a los semiconductores, la inteligencia artificial, las materias primas críticas, Taiwán y el equilibrio militar en Asia. Ambos Gobiernos mantienen canales de negociación abiertos y han buscado durante los últimos meses cierta estabilización de la relación, sin que hayan desaparecido las disputas estructurales que enfrentan a las dos mayores economías del mundo. La cita de Washington se produce además después del viaje de Trump a China del pasado mayo. Entonces, ambos mandatarios acordaron reforzar los mecanismos de consulta económica y comercial y tratar de reducir algunas de las tensiones acumuladas durante los últimos años. La Casa Blanca presentó aquellos acuerdos como un paso hacia una relación basada en la "estabilidad estratégica", aunque muchas de las cuestiones más difíciles quedaron abiertas. La batalla por la IA salta a la política exterior Entre todas ellas, la inteligencia artificial ha ganado rápidamente peso. Washington y Pekín consideran esta tecnología determinante no solo para sus economías, sino también para su capacidad militar y su posición internacional. Estados Unidos mantiene desde 2022 restricciones a la exportación hacia China de determinados chips avanzados y de la tecnología necesaria para fabricarlos. La Administración Trump ha flexibilizado parcialmente algunos controles y ha permitido determinadas ventas de procesadores menos avanzados de Nvidia, pero el acceso chino a los componentes estadounidenses más sofisticados continúa siendo uno de los principales puntos de fricción. MÁS INFORMACIÓN La IA como razón de Estado: Trump blinda el negocio de Silicon Valley Pekín, mientras tanto, acelera el desarrollo de una industria propia capaz de reducir esa dependencia. Huawei reconoció este jueves que la demanda de sus sistemas de computación para inteligencia artificial supera actualmente su capacidad de producción y trabaja en nuevos procesadores con los que pretende competir con Nvidia. La consecuencia es que los semiconductores han dejado de ser únicamente componentes industriales. Son ya un instrumento de política exterior. Washington intenta impedir que determinadas tecnologías estadounidenses refuercen las capacidades estratégicas de China, mientras Pekín considera esas limitaciones parte de un intento de contener su desarrollo tecnológico. La preocupación empieza incluso a ir más allá de quién consigue fabricar el modelo más potente. Expertos estadounidenses y chinos han mantenido contactos para proponer mecanismos...

21 sept 2026