El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció su discurso contra México y Canadá al acusarlos de haberse beneficiado durante años de la economía estadounidense mediante barreras comerciales y aranceles.
Durante un acto político realizado este miércoles 5 de agosto en Las Vegas, Nevada, el mandatario colocó nuevamente a los gravámenes en el centro de su estrategia económica y sostuvo que serán utilizados para presionar a empresas extranjeras a trasladar su producción a territorio estadounidense.
Las declaraciones abren un nuevo frente de tensión con los principales socios comerciales de Washington, en un momento marcado por la aplicación de nuevos aranceles y por la incertidumbre en torno a la relación económica de América del Norte.
Trump incluyó a México junto con China, Japón, Corea del Sur y Alemania entre los países que, según afirmó, han afectado a Estados Unidos a través de sus políticas comerciales.
El mandatario utilizó un lenguaje agresivo para asegurar que esas naciones se aprovecharon de la economía estadounidense durante años. No presentó cifras específicas para respaldar sus acusaciones durante el acto.
En el caso de Canadá, lanzó críticas contra sus autoridades y calificó de manera negativa su liderazgo, aunque señaló que mantiene una opinión favorable sobre la población canadiense.
La ofensiva verbal contrasta con la integración productiva existente entre Estados Unidos, México y Canadá, particularmente en sectores como el automotriz, electrónico, agroalimentario y de manufacturas.
El presidente estadounidense volvió a calificar los aranceles como una de sus herramientas económicas favoritas y afirmó que estos han impulsado el regreso de plantas industriales a Estados Unidos.
Según Trump, su política comercial ha permitido acelerar el crecimiento manufacturero, aumentar la construcción de plantas automotrices y generar mayores ingresos para su país.
Las afirmaciones se producen después de la entrada en vigor de nuevos gravámenes de entre 10% y 12.5% aplicados a productos procedentes de decenas de países.
La administración estadounidense sostiene que algunas de estas medidas responden a investigaciones comerciales y laborales, mientras empresas y analistas advierten que la incertidumbre puede frenar proyectos de inversión y elevar los costos de producción.
Frente al endurecimiento de la política comercial estadounidense, el gobierno mexicano ha buscado reducir la percepción de riesgo para las exportaciones nacionales.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aseguró que aproximadamente 85% de las exportaciones mexicanas permanece protegido por las reglas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá.
Sin embargo, las declaraciones de Trump aumentan la presión sobre el futuro de la relación comercial regional y sobre las empresas que dependen de cadenas de suministro compartidas.
El nuevo episodio anticipa una discusión más compleja sobre aranceles, inversión y producción industrial, con México y Canadá nuevamente en el centro de la estrategia económica del gobierno estadounidense.