La innovación, la ciencia y la tecnología aparecen como factores centrales para definir el futuro productivo de la Argentina. El desafío plantea la necesidad de fortalecer la articulación entre el Estado, las universidades y el sector privado, en un contexto de competencia internacional y cambios en los modelos de producción.
En Ronda de Economistas (RDEco) por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, el economista e investigador Ernesto Mattos analizó el desarrollo científico y tecnológico y tomó como referencia la inversión de China en formación. A su vez, el especialista en pymes Hernán De la Riva explicó cómo las importaciones presionan sobre las empresas locales y planteó la necesidad de encontrar ventajas competitivas específicas.
Ernesto Mattos destacó la magnitud de la inversión china en formación científica y tecnológica y la contrastó con la situación argentina. “Uno ve que hoy el futuro tiene que ver con lo que está pasando en China y uno de los datos es que se egresan un millón de ingenieros por año”, señaló.
El investigador cuestionó la reducción de recursos destinados a la investigación y a las instituciones científicas. “El que invierte realmente en ciencias y tecnologías es el Estado”, afirmó, y advirtió sobre el impacto que puede tener el debilitamiento de organismos públicos vinculados con la producción y la innovación.
En ese sentido, planteó que Argentina enfrenta una definición estratégica respecto de su modelo productivo. “El gobierno tiene como un desafío de cómo va a llevar adelante el desarrollo de la ciencia y tecnología”, explicó.
Ernesto Mattos también señaló que una apertura importadora sin controles puede generar problemas que exceden la discusión sobre precios. “Si querés comprar un producto que viene importado, no tiene ningún tipo de regulación”, advirtió.
Para Hernán De la Riva, especialista en pymes, el impacto de las importaciones no es uniforme y obliga a las empresas a revisar sus estrategias. “De nuevo es una respuesta heterogénea, porque hay lugares donde impactó”, explicó.
El empresario destacó que la llegada de productos y piezas terminadas desde China puede reducir costos, pero también genera presión sobre fabricantes locales. “En el agro hay mucha industria que se ha tenido que reconvertir”, señaló.
Ante ese escenario, Hernán De la Riva consideró que la salida pasa por encontrar ventajas competitivas específicas. “Tengo que pensar en mi diferencial, entonces, en mi cercanía, en qué puedo hacer, en qué puedo personalizar”, sostuvo.
A pesar de las dificultades, destacó la capacidad de adaptación del empresariado argentino: “El empresario argentino es impresionante, la cantidad de recursos que ha desarrollado a lo largo de este tiempo”.
La clave, concluyó, es innovar sin perder el foco. “La competitividad, por supuesto, que va del lado de innovar, pero con lo que tengo”, afirmó. Y agregó: “Es muy importante eso, entender el foco, dónde lo pongo”.
Para Ernesto Mattos, la experiencia china constituye una referencia para pensar el desarrollo de la ciencia y la tecnología en Argentina. “Este es uno de los grandes desafíos, me parece que ahí el horizonte es China”, sostuvo.
El economista e investigador planteó que el futuro productivo requiere una mayor articulación entre el Estado, las universidades y el sector privado, especialmente frente a los cambios tecnológicos y las exigencias de competitividad.