El sector apícola extremeño exige ayudas urgentes y el control del abejaruco ante la alta mortandad en los colmenares
Las organizaciones agrarias Apag Extremadura Asaja, Apag Asaja Cáceres, UPA y Cooperativas Agroalimentarias han solicitado medidas urgentes ante la grave situación del sector apícola. La proliferación del abejaruco impide que las colmenas se hidraten con normalidad y genera una mortandad de colmenas que se sitúa entre el 40 % y el 100 % en diversos colmenares de la región. En una reunión celebrada en Mérida con la Dirección General de Agricultura y los responsables de la PAC, las entidades han expuesto la crisis productiva que sufren comarcas como Las Hurdes y La Siberia. El presidente de Apag Extremadura Asaja, Juan Metidieri, ha advertido de que la apicultura extremeña "lo está pasando francamente mal" debido a la confluencia de bajos precios, importaciones de miel, acuerdos comerciales, afecciones por varroa y el impacto continuo de las aves. Ante este escenario, las organizaciones agrarias han reclamado el control poblacional de las aves y la descatalogación del abejaruco como especie protegida de cara al inicio del próximo año. Metidieri ha criticado que la normativa mantenga la protección de estos pájaros cuando "lo que están es terminando ellos con las abejas" y ha insistido en que "quien protege debe pagar" los costes económicos que este régimen de conservación genera al sector. Asimismo, el sector ha exigido un paquete de ayudas económicas extraordinarias que incluya la revisión de las ayudas agroambientales y la incorporación de la apicultura en las compensaciones por daños de borrascas del Ministerio de Agricultura. Los representantes agrarios han remarcado que estas dotaciones resultan prioritarias para mantener las explotaciones y frenar la despoblación rural en el territorio extremeño. Las organizaciones agrarias han establecido un margen breve de tiempo a la espera de una respuesta formal por parte de las administraciones competentes. En este sentido, Juan Metidieri ha señalado que "hay que aportar soluciones para que no siga asfixiándose al sector" y garantizar así la continuidad y supervivencia del modelo apícola tradicional.
