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Nevaco Global
10 de septiembre de 2026

El 54,6% de los melillenses compra por Internet, cinco puntos menos que la media nacional

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Comprar por Internet se ha convertido en una rutina para buena parte de los hogares, pero hacerlo desde Melilla tiene una particularidad que no existe en la Península. La compra no termina cuando se pulsa el botón de pago. En muchos casos, el paquete tiene que pasar por Aduanas y puede estar sujeto al pago del IPSI y de los gastos derivados de la gestión.

Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística muestran que el comercio electrónico está bastante extendido en la ciudad, aunque todavía por debajo de la media nacional. En 2025, el 54,6% de los melillenses de entre 16 y 74 años aseguró haber comprado por Internet durante los tres meses anteriores a la encuesta. En España, el porcentaje alcanzó el 59,6%. Es decir, existe una diferencia de cinco puntos.

El dato contrasta con el uso generalizado de Internet. Melilla registró en 2025 un 98,4% de personas de 16 a 74 años que habían utilizado Internet en los tres meses anteriores, uno de los porcentajes más elevados del país. Además, el 96,1% lo utilizaba de manera habitual, al menos cinco días a la semana.

La pregunta, por tanto, es por qué comprar online no está tan extendido como navegar por Internet. Una de las particularidades que puede explicar parte de esta diferencia es precisamente la logística de los envíos.

Correos explica que cualquier mercancía que se importe en Melilla está sometida a trámites aduaneros, independientemente de su origen, de su valor, de la naturaleza del contenido o de quién sea el destinatario o el remitente.

Para los envíos de escaso valor, de hasta 150 euros y que no estén sujetos a impuestos especiales o controles específicos, existe una declaración simplificada. En estos casos, el destinatario debe hacerse cargo del IPSI a la importación y de la tarifa correspondiente de Correos. Para los paquetes que superan los 150 euros, o que contienen determinados productos, se aplica un procedimiento de despacho diferente.

Esto significa que el precio que aparece en una tienda online no siempre es necesariamente el coste final para el comprador melillense. A la factura del producto y al transporte se pueden sumar los impuestos correspondientes y los gastos asociados a la tramitación aduanera.

La situación también afecta a los paquetes que salen de Melilla hacia la Península. Desde el punto de vista aduanero, Melilla está fuera del Territorio Aduanero de la Unión, por lo que las mercancías que se envían desde la ciudad hacia otros puntos de la Unión Europea están sometidas a los trámites correspondientes.

Aquí resulta más difícil poner una cifra general. No existe un plazo único de retraso provocado por Aduanas que se pueda aplicar a todos los paquetes. El tiempo depende del origen del envío, del operador, del tipo de mercancía, de la documentación y de si es necesario realizar controles o completar algún trámite.

Lo que sí está claro es que la gestión aduanera forma parte del recorrido de las mercancías que entran en Melilla. Correos señala que los envíos pueden estar sujetos a controles y a distintos trámites en función de su contenido y valor.

La experiencia del comprador, por tanto, puede variar considerablemente. Un paquete correctamente documentado y que cumpla los requisitos puede seguir un procedimiento sencillo, mientras que otro que necesite documentación adicional o controles puede requerir más tiempo.

Y existe otro factor que puede complicar la percepción del consumidor. No todas las tiendas online gestionan de la misma manera los envíos a Melilla. Algunas plataformas ni siquiera ofrecen la posibilidad de enviar determinados productos a la ciudad, mientras que otras incluyen los costes o trámites en el proceso de compra.

Además, el comercio electrónico internacional ha incorporado este verano un cambio importante. Desde el 1 de julio de 2026, la Unión Europea aplica un arancel temporal de tres euros a determinados envíos de bajo valor procedentes de fuera del territorio aduanero de la UE. La medida afecta a los paquetes de hasta 150 euros destinados a consumidores de la Unión.

Melilla tiene una situación particular. La nueva tasa no se aplica a las importaciones que llegan a Melilla, pero sí puede afectar a los envíos que salen de Melilla hacia consumidores de la Unión Europea, al considerarse la ciudad un territorio situado fuera del Territorio Aduanero de la Unión.

El comercio electrónico, por tanto, ofrece a los melillenses acceso a productos que muchas veces no encuentran en los establecimientos locales, pero también añade una particularidad que el comprador peninsular no siempre tiene presente. Entre hacer clic en 'comprar' y tener el paquete en casa puede haber un paso más: la Aduana.

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