Objetivo a toda costa: evitar un Corredor Mediterráno "de segunda". Para ello, el presidente del Gobierno autonómico, Fernando López Miras, se ofreció ante el Gobierno de España y el Ministerio de Transportes a que la Comunidad diseñe una alternativa al actual trazado de la infraestructura ferroviaria a su paso por la Región de Murcia que generaría un "cuello de botella" a partir de San Isidro (Alicante), con el paso de una vía doble para mercancías y viajeros en una única.
El jefe del Ejecutivo autonómico recordó que esta opción ya se ha hecho en otros lugares dentro del desarrollo del Corredor Mediterráneo, recogiendo el guante de los empresarios que advirtieron de que todo depende de la "voluntad política" que haya en Madrid para acortar plazos y que el proyecto llegue con plenas garantías.
Miras aprovechó la clausura del acto por el Día Regional del Empresario y Empresaria centrada principalmente en el presente y futuro de la infraestructura a su paso por el Levante y la Comunidad para exigir "una revisión profunda" de la planificación ferroviaria.
Durante su discurso sobre el escenario del Teatro Circo de Murcia ante la representación empresarial e institucional de la Región y de otras provincias como Alicante, Almería o Granada, recordó que la patronal Croem viene situando la plena capacidad del Corredor Mediterráneo entre sus prioridades empresariales, por lo que "también será una de las prioridades de mi Gobierno".
Una de las partes mínimamente positivas es que "los retrasos indebidos" en las obras del Corredor "aún nos permiten actuar", por lo que reclamó "afrontar sin mayor dilación ese reto". Esta infraestructura es "estratégica para Europa", por lo que defendió que su ejecución debe garantizar las mismas condiciones y capacidad, ya que "no puede ejecutarse con distintas prestaciones según el territorio".
El presidente enmarcó esta reivindicación en la necesidad de que la Región disponga de las infraestructuras necesarias para que sus empresas puedan desarrollar todo su potencial: "De no contar con ellas son muchos los proyectos que ven cercenado su crecimiento".
También durante parte de su intervención destacó que «sí merece la pena ser empresario» en la Región de Murcia, recordando el dinamismo del tejido empresarial regional, así como el crecimiento económico y de las exportaciones, además de reivindicar una Administración que acompañe a las empresas, reduzca la burocracia, mantenga una fiscalidad «justa» y ofrezca confianza y seguridad jurídica.