Para 2026 se proyecta una caída industrial del 1,5% en un escenario atravesado por la presión de la sobreproducción china y problemas de competitividad local.
La industria pierde empleo en casi todas las provincias del país
El director ejecutivo de Industria y Desarrollo, Diego Coatz, advirtió sobre el deterioro que atraviesa la industria argentina, marcado por caída de actividad, pérdida de empleo formal y menor utilización de la capacidad instalada. El economista sostuvo que la leve recuperación observada en marzo no modifica la tendencia negativa y anticipó que abril volvería a mostrar retrocesos.
Coatz explicó que la utilización de la capacidad instalada ronda actualmente el 59,8%, un nivel que refleja las dificultades del sector para recuperar dinamismo. Según detalló, la actividad industrial cayó 4% desde febrero del año pasado y todavía se ubica más de 10% por debajo de los niveles registrados en 2022 y 2017.
“Más allá de esta mejora de marzo, los números son malos”, sostuvo el economista durante una entrevista en Splendid AM 990.
Uno de los principales focos de preocupación señalados por Coatz es el impacto sobre el empleo industrial. Según afirmó, en el último año se perdieron 42 mil puestos industriales formales y, si se suman empleos directos e indirectos, la cifra ronda los 75 mil puestos menos que hace un año.
“Estamos hablando de que se pierden nueve empleos por hora”, advirtió.
El economista sostuvo que el deterioro afecta especialmente a sectores intensivos en mano de obra y vinculados históricamente al sostenimiento de la clase media.
De acuerdo con la información difundida por la Agencia Noticias Argentinas, Coatz alertó sobre un proceso de deterioro estructural del mercado laboral formal.
“Argentina está entrando en la trampa latinoamericana, donde el sector informal de la economía, con menos salarios, menos productividad y menores ingresos, se va comiendo como Pacman al sector formal”, describió.
En esa línea, aseguró que el empleo registrado continúa reduciéndose mientras crece la informalidad económica. “El sector formal, que básicamente es el que genera una clase media más importante, se viene achicando fuertemente”, agregó.
A pesar del escenario adverso, Coatz destacó la capacidad de resistencia de parte del entramado productivo argentino, especialmente en sectores metalmecánicos, automotrices, autopartistas, farmacéuticos, nucleares y satelitales.
Sin embargo, reconoció que durante los últimos dos años y medio cerraron más de 3.000 industrias y se perdieron más de 100 mil puestos de trabajo.
El economista advirtió que, si la tendencia actual no cambia, el mercado laboral formal podría continuar deteriorándose durante el próximo año y medio.
Coatz también apuntó al escenario internacional como uno de los factores que agravan la situación local. Según explicó, la sobreproducción china genera una presión creciente sobre los mercados emergentes.