El dólar oficial arrancó este lunes 26 de octubre con una escalada que lo llevó a trepar más de $10 en el segmento mayorista. La jornada estuvo marcada por la victoria de Lula da Silva frente a Jair Bolsonaro en Brasil, un resultado que generó presión inmediata sobre los activos argentinos.
El mercado había anticipado un triunfo del candidato opositor, por lo que el resultado electoral en Brasil tomó por sorpresa a operadores locales y desató una ola de ventas que impactó directamente en el tipo de cambio.
El dólar mayorista trepó $11,50 hasta los $1.541 en la jornada del lunes y alcanzó un nuevo máximo nominal. Los futuros que se negocian en Matba Rofex reflejaron la misma tendencia: subieron de forma generalizada hasta 0,7%.
Esos contratos proyectan un tipo de cambio mayorista de $1.601,50 para fin de año, mientras que para febrero la estimación alcanza los $1.658,50. Las cifras anticipan más presión cambiaria en los próximos meses.
En el segmento minorista, el Banco Nación ofreció el dólar a $1.560 para la venta. Los tipos de cambio financieros también mostraron avances: el MEP escaló hasta los $1.568,02, mientras que el CCL creció 2% hasta los $1.681,94.
El dólar blue, por su parte, llegó hasta los $1.575 en las cuevas de la City. La brecha cambiaria volvió a ensancharse en una jornada de alta volatilidad.
Más allá de los movimientos del día, el mercado ya pone el foco en el escenario cambiario de 2027. Ese año se celebrarán las elecciones presidenciales, un momento históricamente sensible para la estabilidad del peso.
El Gobierno asegura que cuenta con herramientas suficientes para enfrentar eventuales episodios de volatilidad. La estrategia apunta a evitar una corrida contra el peso en pleno año electoral.
Javier Milei confirmó que para 2027 tiene a disposición u$s75.000 millones en distintos instrumentos. Esa cifra inicial contempla compras proyectadas de reservas, líneas de intercambio de monedas con Estados Unidos y China, y la posibilidad de intervenir en el mercado de futuros.
Posteriormente, el Gobierno elevó esa estimación hasta u$s125.000 millones al incorporar proyecciones de ingresos comerciales y eventuales líneas de financiamiento internacional, aunque persisten interrogantes sobre la disponibilidad efectiva de esos fondos.
La Casa Rosada confía en que ese arsenal será suficiente para mantener la calma cambiaria. Sin embargo, analistas privados advierten que la ecuación podría ser más compleja.
El triunfo de Lula en Brasil abrió un frente inesperado para Luis Caputo. La contundente reacción de los mercados brasileños, con una fuerte devaluación del real y un desplome de las acciones, amenaza con trasladar la turbulencia a la Argentina. Y plantea un interrogante que ya recorre la City porteña: ¿cuánto margen tiene el ministro para sostener la estabilidad cambiaria frente a un shock externo de semejante magnitud?
El dólar en Brasil saltó en la mañana del lunes desde R$4,98 hasta R$5,60 tras la sorpresiva derrota de Flávio Bolsonaro. Un movimiento que modifica de golpe la relación de competitividad entre las dos principales economías del Mercosur.
El impacto sobre la Argentina es directo. Brasil representa nada menos que el 27,7% del índice de tipo de cambio real multilateral, por su importancia como destino de las exportaciones industriales argentinas.
En un informe difundido este lunes, Portfolio Personal Inversiones (PPI) puso números concretos al problema.