La transformación del escenario energético y político de Venezuela está abriendo nuevas posibilidades de negocio para Ecopetrol, justo cuando la compañía colombiana atraviesa una renovación de su junta directiva y se prepara para tener un nuevo presidente.
El escenario cambió después de la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos en enero de 2026, un hecho que modificó las relaciones económicas de Venezuela y dio paso a nuevos acuerdos e inversiones en petróleo, minería y otros sectores.
Según un análisis publicado por El Tiempo, las oportunidades que podría estudiar Ecopetrol abarcan desde participación en campos petroleros venezolanos hasta importaciones de gas, compra de crudos livianos y proyectos para reactivar las interconexiones eléctricas entre ambos países.
Uno de quienes ha planteado públicamente esa posibilidad es Jorge Jaller, embajador de Colombia en Venezuela y miembro de la junta directiva de Ecopetrol.
“En Venezuela hay muchos campos petroleros y bastantes posibilidades. Es totalmente viable hacer negocios y trabajar con Venezuela. Existe la seguridad jurídica necesaria para lograrlo”, manifestó el diplomático.
El exministro de Minas y Energía Amylkar Acosta señaló que Colombia y Venezuela compiten en mercados similares de crudos pesados, pero sostuvo que esa característica no necesariamente impide desarrollar proyectos conjuntos.
Acosta destacó como elemento relevante la flexibilización de sanciones estadounidenses relacionadas con el sector petrolero venezolano y consideró que el escenario permite examinar una eventual participación en la recuperación de esa industria.
“Las oportunidades deben evaluarse, naturalmente, con absoluto rigor”, advirtió.
El renovado interés internacional en el sector venezolano ya se refleja en acuerdos recientes. Empresas extranjeras han explorado inversiones y asociaciones con PDVSA para desarrollar proyectos petroleros, en medio de los cambios regulatorios y económicos registrados durante 2026.
Otra posibilidad para Ecopetrol sería la importación de gas natural a través del gasoducto Antonio Ricaurte. De acuerdo con el análisis, esta infraestructura podría cobrar importancia ante la necesidad colombiana de complementar su suministro con importaciones.
Sin embargo, existe un obstáculo considerable: el gasoducto permanece fuera de operación desde 2015 y tiene un tramo deteriorado en territorio colombiano. Su rehabilitación exigiría inversiones significativas y podría tomar varios años.
El director del Centro Regional de Estudios de Energía, Cree, Tomás González, consideró que cualquier alternativa debería buscar condiciones competitivas para los consumidores.
“Si con todos los cambios que está habiendo en Venezuela (...) se abre una posibilidad que nos dé buenas condiciones está muy bien”, señaló.
González agregó que Ecopetrol tendría que asumir inversiones para recuperar la infraestructura, recursos que posteriormente podrían recuperarse mediante las tarifas pagadas por los usuarios.
Además del gas, aparece otra alternativa: los crudos livianos venezolanos, que, según el análisis, podrían resultar adecuados para la dieta de carga de las refinerías de Cartagena y Barrancabermeja.