La ofensiva del Gobierno Federal contra el robo y contrabando de combustibles dejó al descubierto una red logística capaz de trasladar millones de litros de hidrocarburos por ferrocarril, carretera y rutas marítimas, almacenarlos en patios industriales y predios clandestinos, para después incorporarlos al mercado nacional mediante documentación presuntamente falsa o incompleta.
Un recuento conservador de los operativos identificados públicamente entre julio de 2025 y julio de 2026 permite documentar el aseguramiento de, al menos, 27 millones 329 mil 403 litros de hidrocarburos en Coahuila, Tamaulipas y Baja California.
Las investigaciones de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), establecieron que diversos cargamentos marítimos, ferroviarios y terrestres no operaban de manera aislada, sino como parte de una misma estructura criminal, que incluye más de 70 personas físicas y morales con operaciones detectadas en nueve entidades.
El golpe de mayor volumen ocurrió durante los primeros días de julio de 2025 en Ramos Arizpe y Saltillo, Coahuila, donde elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), Guardia Nacional (GN), Fiscalía General de la República (FGR), Secretaría de Marina (Semar), Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Seguridad Física de Petróleos Mexicanos (Pemex) y corporaciones estatales, localizaron 129 ferrotanques que transportaban 15 millones 480 mil litros de diésel, gasolina y destilados de petróleo.
En Ramos Arizpe fueron encontrados 33 carros tanque cargados con tres millones 960 mil litros. En una acción paralela, cerca de una estación ferroviaria de Saltillo, las autoridades ubicaron otros 96 con 11 millones 520 mil litros.
Los responsables de la carga no presentaron documentos suficientes para comprobar su procedencia lícita y legal transportación. El Gabinete de Seguridad calificó la operación como el mayor aseguramiento de hidrocarburos registrado hasta ese momento durante la actual administración federal.
El hallazgo permitió a los investigadores reconstruir una modalidad de contrabando basada en declaraciones aduaneras alteradas. De acuerdo con la FGR, las organizaciones reportaban cantidades inferiores a las transportadas o registraban los cargamentos como productos sujetos a una carga fiscal distinta.
Con ello, el combustible podía cruzar por instalaciones aduaneras, circular por la red ferroviaria y llegar a centros de almacenamiento antes de ser distribuido a clientes industriales o estaciones de servicio.
El 30 de julio de 2025 se registró otra intervención en Ramos Arizpe. Cinco hombres fueron detenidos cuando presuntamente manipulaban una pipa conectada a un ducto de Pemex, en un predio cercano a la antigua carretera Monclova-Saltillo.
Las autoridades aseguraron 44 mil litros de combustible, un tractocamión, la pipa y tres vehículos utilizados durante las maniobras. Los detenidos fueron puestos a disposición del Ministerio Público Federal.
Un año después, el 8 de julio de 2026, la Guardia Nacional detectó otro inmueble en el kilómetro 32 de la carretera federal Monterrey-Saltillo, en los límites de Coahuila y Nuevo León.
Tras obtener una orden judicial, agentes de la Policía Federal Ministerial, peritos de la FGR y elementos del Ejército ingresaron al predio, donde presuntamente funcionaba un centro clandestino de almacenamiento y distribución de diésel. Hasta ahora no se ha informado públicamente el volumen recuperado ni la existencia de personas detenidas.
Tamaulipas concentró una sucesión de aseguramientos durante julio de 2025. Los operativos mostraron que la infraestructura ferroviaria, las aduanas y las carreteras fronterizas eran utilizadas para movilizar combustible en volúmenes industriales.
El 15 de julio, dentro de la Operación Frontera Norte, autoridades federales localizaron en Nuevo Laredo 25 carros tanque que contenían dos millones 714 mil 897 litros de diésel. Una semana después, el 22 de julio, fueron asegurados 17 ferrotanques en la sección ferroviaria de la Aduana de Matamoros, la carga ascendía a dos millones 200 mil 844 litros de diésel.
El 26 de julio, la FGR ejecutó un cateo en un inmueble de la colonia La Escondida, en Reynosa. En el lugar se encontraron un millón 802 mil 650 litros de hidrocarburos, nueve tractocamiones, 39 contenedores móviles, 12 motobombas, generadores eléctricos y vehículos. El predio y los bienes quedaron bajo responsabilidad del Ministerio Público Federal, que abrió una carpeta contra quien o quienes resultaran responsables.