Su trayectoria estuvo marcada por las reformas económicas, la lucha contra la corrupción y el ingreso de China a la Organización Mundial del Comercio.
El ex primer ministro chino Zhu Rongji sale tras la inauguración del XIX Congreso Nacional del Partido Comunista de China en el Gran Salón del Pueblo en Pekín, China. 18 de octubre de 2017. REUTERS/Jason Lee
Zhu Rongji, ex primer ministro de China y una de las figuras centrales de la transformación económica del país, murió a los 97 años en Beijing. De acuerdo con la agencia estatal de noticias Xinhua, citada por CNN, el político falleció el miércoles por la mañana a causa de una enfermedad.
Zhu ocupó el cargo de primer ministro entre 1998 y 2003 y fue conocido como el “zar de la economía” de China por su papel en la apertura de los mercados, la integración comercial y las reformas que acompañaron el crecimiento del país.
Durante su trayectoria también dirigió Shanghai, enfrentó las consecuencias de la crisis financiera asiática y encabezó las negociaciones que llevaron a China a ingresar a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2002.
De acuerdo con BBC, Zhu nació en 1928 en la provincia central de Hunan. Estudió ingeniería eléctrica y posteriormente ingresó al servicio público. En 1949 se incorporó al Partido Comunista de China.
Su carrera política tuvo un comienzo complicado. Durante la campaña de las “Cien Flores”, a finales de la década de 1950, Zhu criticó las políticas económicas de Mao Zedong, a las que calificó de “irracionales”. Por ello fue señalado como derechista y expulsado del partido.
Más tarde fue reincorporado, pero volvió a ser víctima de las purgas durante la Revolución Cultural. Fue enviado al campo para su “rehabilitación”, de acuerdo con el recuento de The Japan Times.
La muerte de Mao cambió el rumbo político del país. Con el ascenso de Deng Xiaoping y la incorporación de una generación de funcionarios con formación técnica, Zhu volvió a ocupar responsabilidades dentro de la burocracia económica.
La experiencia de Zhu en materia económica fue determinante para su ascenso político. En 1987 asumió como alcalde de Shanghai, ciudad que posteriormente se consolidó como el centro financiero de China.
Durante su gestión impulsó reformas orientadas al mercado y procesos de modernización. También prestó atención al combate contra la corrupción.
Su trabajo en Shanghai fortaleció su perfil como funcionario especializado en economía y contribuyó a su llegada al gobierno central. Para 1991 ya era viceprimer ministro encargado de la economía.
Uno de los episodios más importantes de su gestión fueron las negociaciones para que China ingresara a la Organización Mundial del Comercio. Zhu encabezó las conversaciones durante un proceso complejo que culminó con la entrada del país a la organización en 2002.
Según The Japan Times, Zhu llegó a modificar la propuesta china después de que inicialmente fuera rechazada por el presidente estadounidense Bill Clinton. Los cambios generaron críticas dentro de China entre quienes consideraban que el gobierno había cedido demasiado ante Estados Unidos.
La incorporación a la OMC es considerada en el recuento de The Japan Times como uno de los principales factores detrás del crecimiento económico chino durante el siguiente cuarto de siglo.