Eliminar el gravamen de 10% a la importación de autopartes puede atraer inversiones en ensamble de autos, pero también tiene el riesgo de frenar la relocalización de la cadena de valor a México, advierten.
General Motors anunció recientemente que trasladaría producción de sus modelos Aveo y Groove de China a México, por lo que podría beneficiarse de la eliminación del arancel de 10% a las autopartes traídas desde países sin TLC con México, como China.FOTO: ESPECIAL
Publicado: 16.10.2026 - 01:09Actualizado: 16.10.2026 - 11:09
La industria nacional de autopartes teme un eventual freno en la reubicación de inversiones o proveedores internacionales a territorio mexicano si no hay lineamientos que fortalezcan a la cadena nacional, luego de la eliminación del arancel de 10% a las importaciones de autopartes que beneficia a las marcas chinas para traer paquetes (kits) de componentes para el ensamble de autos en nuestro país.
Gabriel Padilla, director general de la Industria Nacional de Autopartes (INA), afirmó que “es un tema que afecta a la parte de cadenas de suministro”, por lo que pide lineamientos que mantengan la relocalización de proveedores de Asia a México.
“Creemos que puede ser un incentivo para las importaciones de autopartes, para que fortalezcan los procesos de ensamble de las armadoras de proyectos que ya existen o de inversiones o de empresas que ya están operando en México. Que pudiera atraer nuevos proyectos de inversión, nuevas líneas de producción, pero hay que cuidar que estos proyectos no deslocalicen el suministro que ya hacen los fabricantes mexicanos”, señaló.
Si bien la medida entró en vigor el miércoles 14 de octubre, la industria de autopartes confía en que se emitirán lineamientos para la importación de estas partes y componentes, a fin de que no se frene la relocalización proveedores de Asia a Norteamérica.
“La Secretaría de Economía advierte en el decreto que emitirá lineamientos (...) vamos a estar revisándolos”, señaló.
Por su parte, Eric Ramírez, director general de Urban Science Latam, dijo que el efecto de permitir la importación para esquemas SKD (Semi Knock Down) y CKD (Complete Knock Down) sin contenido nacional, es negativo para la industria nacional desarrollada desde hace más de 60 años porque las armadoras no están obligadas a comprar componentes a empresas mexicanas.
Ante el interés de las marcas chinas de ensamblar en México, se abrió el incentivo de eliminar el arancel del 10% a las autopartes que permitan el armado de las unidades.
También, General Motors anunció recientemente que trasladaría la producción de sus modelos Aveo y Groove de China a México, por lo que se podría beneficiar de la medida.
Olinia, la marca del gobierno mexicano, se alimentará de partes y componentes asiáticos hasta en tanto se fortalezca la cadena de suministro de semiconductores y electrónicos.
El decreto parece incentivar la producción doméstica, pero es cuestionable el cumplimiento de las metas establecidas en el Plan México, como sustitución de importaciones, empleo y nivel de bienestar, cuestionó el analista de Urban Science.
El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), José Medina Mora, dijo que México sí requiere de una relación comercial con China, pero “tenemos que tener prioridad en Norteamérica… sí complementar con productos que no conseguimos en el continente americano, por ejemplo, ciertos textiles especializados y los dispositivos que fabrica China”.
Dijo que se trabaja con el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum en el fortalecimiento de las cadenas productivas, por lo que recordó que, con la política de sustitución de importaciones en los 80, la industria mexicana tuvo mucho éxito.