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Nevaco Global
25 de septiembre de 2026

Estabilidad macro da margen para atraer inversiones a México: CMN

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El esfuerzo fiscal que aplicó México en el 2025, al llevar el déficit de 5.9% del PIB a 4.8% del PIB (en el 2006) fue bastante relevante si asumimos que se dio en un contexto de amenazas arancelarias de Estados Unidos, de incertidumbre sobre la continuidad del acuerdo comercial y ante la amenaza de una contracción económica.

Ana María Aguilar, directora del Consejo Mexicano de Negocios, destacó la coordinación entre los sectores público y privado. foto ee: rosario servin

El esfuerzo fiscal que aplicó México en el 2025, al llevar el déficit de 5.9% del PIB a 4.8% del PIB (en el 2006) fue bastante relevante si asumimos que se dio en un contexto de amenazas arancelarias de Estados Unidos, de incertidumbre sobre la continuidad del acuerdo comercial y ante la amenaza de una contracción económica, advirtió Ana María Aguilar, directora del Consejo Mexicano de Negocios (CMN).

Al participar en la conferencia anual Moody´s Inside México, admitió que la gradualidad del ajuste fiscal ha sido menor de lo que les gustaría en la iniciativa privada.

Pero acotó que “implementar un ajuste del déficit en momentos donde pesaba una amenaza de recesión en condiciones externas tan adversas era muy difícil de hacer y debe reconocerse”.

Al participar en una sesión titulada “México en una encrucijada de crecimiento”, dijo que la estabilidad macro sigue y podría ser aprovechada por el gobierno y las empresas.

“Prevalece un nivel de ahorro como nunca se ha tenido y como en estos momentos no hay necesidad de financiamiento externo termina convirtiéndose en una fortaleza que se refleja en el tipo de cambio y en los indicadores de riesgo soberano”.

De manera que la estabilidad macroeconómica, junto con el ahorro interno, ofrece una plataforma para impulsar la inversión.

Admitió que la economía consiguió un crecimiento de 0.5% el año pasado, contra los pronósticos de recesion que ya habían estimado organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE); pronóstico que incorporaron en su momento el efecto de la incertidumbre por el nuevo paradigma del comercio que traerían consigo los aranceles estadounidenses.

Aún este ambiente, comenzó a consolidarse México como el principal proveedor de Estados Unidos y uno de sus compradores más relevantes, subrayó.

La empresaria destacó la coordinación entre los sectores público y privado, así como la credibilidad del Banco de México, como elementos que han permitido mantener la estabilidad macroeconómica. Ahora, consideró, el reto está en generar condiciones de certidumbre y continuidad que permitan convertir esa estabilidad en mayor inversión.

Dijo que México atraviesa un proceso de adaptación a condiciones económicas y políticas diferentes al pasado, tanto internas como externas. Condiciones que ya no volverán sin importar la nostalgia con que se recuerden, matizó.

Las empresas están aprendiendo a operar bajo estas nuevas reglas. La evidencia está en las inversiones que llegaron en el 2023, ligadas al ánimo que despertó el nearshoring.

“El sexenio pasado no se había asimilado el cambio del gobierno. La gente votó por un cambio y se tenía que ver. Pero aún presentándose los primeros años del cambio, se presentó una interacción clara y fluida. La inversión respondió a los incentivos adecuados. Es un tema más económico que político”.

Aguilar planteó que una de las áreas en las que México puede actuar es en el desarrollo de contratos mixtos entre los sectores público y privado, con mecanismos claros de resolución de conflictos y condiciones que den certeza a los inversionistas sobre la continuidad de los proyectos, incluso ante futuros cambios de gobierno.

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