El gobierno argentino retomó las negociaciones con México para renovar el acuerdo bilateral automotor, vencido a comienzos de 2025. La confirmación llegó desde un lugar inesperado: no una cancillería ni un ministerio, sino la mesa redonda de un evento industrial en Mendoza, donde Volkswagen Argentina celebraba la producción número 800.000 de la Amarok.
Fue allí donde el CEO de la compañía, Marcellus Puig, reveló que las tratativas están en marcha y que él mismo mantiene contacto directo con los funcionarios que llevan adelante las conversaciones.
Marcellus Puig, CEO de Volkswagen Argentina, confirmó la reanudación de las negociaciones durante la Amarok Winter Experience, un evento organizado por la automotriz en Mendoza para conmemorar la unidad número 800.000 producida en la planta de General Pacheco.
En una mesa redonda con periodistas, Puig reveló que recibe información directa sobre el estado de las tratativas. “Yo estoy muy metido en el tema”, afirmó el directivo, según recogió iProfesional. El ejecutivo se mostró confiado en que las conversaciones avanzarán en las próximas semanas.
Su declaración convirtió un acto industrial en la primera confirmación pública de que el gobierno argentino retomó el diálogo con México sobre este acuerdo clave para el sector.
El convenio bilateral automotor entre Argentina y México estuvo vigente durante 20 años. Venció a comienzos de 2025 sin que se hubiera concretado su renovación, dejando al sector en una situación de incertidumbre operativa y comercial.
Puig detalló que mantiene contacto directo con las principales autoridades económicas involucradas. “He hablado directamente con el ministro de Economía, Luis Caputo, con el secretario de Comercio, Pablo Lavigne, y con Fernando Blum, que es el que está negociando con México”, precisó. El directivo también señaló que el acuerdo involucra a tres mercados: “Es bueno para los dos lados, para México, para Argentina, para Brasil. Hay un tema de agenda”. Esa dimensión trilateral complejiza la coordinación y hace que los tiempos dependan de más de una agenda nacional.
Sin el convenio vigente, los vehículos importados desde México pasarían a tributar un arancel del 35% en Argentina. El efecto sería inmediato sobre los precios y la competitividad de esos modelos en el mercado local.
Volkswagen es una de las marcas más expuestas: desde México importa los modelos Taos, Tiguan y Vento. Ford también utiliza este esquema para abastecer al mercado argentino con la Maverick y la Bronco. Nissan, por su parte, importa el Versa, el Sentra y, más recientemente, la Frontier. Un alza arancelaria del 35% sobre todos esos modelos tendría un efecto considerable sobre el mercado automotor argentino en su conjunto.
El convenio automotor entre Argentina y México acumula dos décadas de funcionamiento. Durante ese período, permitió que los vehículos fabricados en ambos países pudieran comercializarse entre sí sin pagar aranceles aduaneros, un beneficio estratégico para varias terminales con presencia simultánea en los dos mercados.
El acuerdo no es exclusivo de Volkswagen, aunque esa marca figura entre las más activas en señalar su importancia. Beneficia a todo el sector automotriz que opera en la región y forma parte de una red más amplia de integración comercial que incluye también a Brasil.
En paralelo a las negociaciones diplomáticas, Volkswagen avanza en sus propios planes industriales. La automotriz trabaja en la segunda generación de la Amarok, que se producirá en asociación con la empresa china Saic Motors, con una meta de 80.000 unidades destinadas al mercado interno y a la exportación.
Las negociaciones entre Argentina y México para renovar el acuerdo automotor están en marcha, aunque todavía no hay un resultado concreto. El convenio venció a comienzos de 2025 tras 20 años de vigencia, y su ausencia implicaría aranceles del 35% sobre los vehículos que se comercializan entre ambos países.
La confirmación provino del CEO de Volkswagen Argentina, Marcellus Puig, quien dijo mantener contacto directo con el ministro Luis Caputo, el secretario Pablo Lavigne y el negociador Fernando Blum. Entre las marcas más expuestas están Volkswagen, Ford y Nissan, que importan varios modelos desde México. El directivo se mostró confiado en que las conversaciones avanzarán en las próximas semanas.