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BRUSELAS (AP) — Al abrir la puerta esta semana a que Canadá se convierta en el primer “miembro asociado” de la Unión Europea, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, le ofreció al primer ministro Mark Carney una esperanza, pero también una ilusión.
Hay muchas formas de dar pasos hacia la adhesión al mayor bloque comercial del mundo, o de estrechar los lazos comerciales o políticos con Bruselas, pero la membresía asociada no es una de ellas. Simplemente no existe.
Aun así, por vaga que fuera, la oferta de von der Leyen fue una victoria para Carney, que está enfrascado en una guerra comercial con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Además, ofrece a la UE una asociación sólida con otra democracia occidental en un momento en que sus propios lazos con Washington y la confianza en su viejo aliado se debilitan.
“En este nuevo mundo, debemos replantearnos urgentemente nuestras alianzas”, manifestó von der Leyen el miércoles. Y eso fue exactamente lo que hizo al decirle a Carney: “Me gustaría trabajar con usted para abrir la puerta a que Canadá sea el primer miembro asociado de la UE”.
Aunque la “membresía asociada” está por definir, los Acuerdos de Asociación sí existen. Más de 20 países —desde Albania hasta Israel o Ucrania— ya tienen uno con el bloque.
Estos tratados rigen las relaciones en materia de comercio y seguridad y se consideran un paso importante hacia la adhesión. No está claro en qué se diferenciaría la propuesta de von der Leyen de una membresía asociada, ni si Canadá tendría que aceptar primero un tratado de ese tipo.
Los Acuerdos de Asociación y cualquier otra decisión sobre la ampliación del bloque y sus relaciones formales con el exterior requieren la aprobación unánime de los 27 miembros de la UE, y von der Leyen no realizó una consulta exhaustiva acerca de la membresía asociada.
Lograr que los 27 socios respalden la propuesta, especialmente una tan vaga, supondrá un desafío importante.
Incluso entre quienes están a favor de una relación más estrecha con Canadá, hay preocupaciones. El portavoz del gobierno alemán, Stefan Kornelius, señaló que Berlín acogió con satisfacción la idea, pero tiene reservas, al menos en lo referente al nombre de la nueva relación.
“Estamos abiertos a debatir nuevos modelos de asociación”, declaró tras el discurso de von der Leyen. “Pero deberíamos replantearnos el concepto, el título que está vinculado a esto”.
En mayo, el canciller alemán, Friedrich Merz, instó a la UE a considerar ofrecer una membresía asociada a una Ucrania devastada por la guerra para dar nuevo impulso al diálogo para poner fin a más de cuatro años de guerra con Rusia. Pero Kiev quiere la membresía plena, nada menos.
Helen McEntee, ministra de Exteriores y Comercio de Irlanda —que ostenta la presidencia rotatoria de la UE—, dijo que su gobierno estaba listo “para explorar la membresía asociada para Canadá”.
David McAllister, presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo, fue más cauto y afirmó que los “términos concretos deben evaluarse ahora con detenimiento”.
El propio Carney recibió con agrado la invitación, aunque no estaba seguro de qué forma adoptaría.
“Vamos a definir mejor las líneas generales de esta nueva alianza”, declaró ante el Parlamento Europeo el jueves. La cumbre bilateral que mantendrán en Montreal el 29 y 30 de octubre será un buen punto de partida, agregó.
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El próximo jueves se reanudará el cruce fronterizo con Estados Unidos para exportaciones de ganado en pie, ahora desde San Jerónimo, Chihuahua, a Santa Teresa, Nuevo México, informó la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader). Este es el segundo cruce que habilitará la actividad. El pasado 24 de agosto comenzó la reapertura en Agua Prieta, Sonora, que conecta con Douglas, Arizona, después de permanecer cerrada por 14 meses debido a la presencia de gusano barrenador del ganado en México. El número de cabezas que pasará por el cruce de San Jerónimo será de 800 en promedio, y se espera un incremento gradual para que a partir de la cuarta semana envíen mil 500 animales diarios. La Seder anunció que pronto abriría la estación de Puerto Palomas, Chihuahua.