Shanghai se convirtió en una de las ciudades más importantes del mundo para los negocios, la innovación y el comercio internacional. En este escenario, cada vez más argentinos miran hacia China no solo como un mercado de exportación, sino también como un lugar donde desarrollar proyectos, asociarse con empresas locales y formar parte de cadenas globales de producción.
El cónsul general de la República Argentina en esa megaciudad, Luciano Tanto Clément, analizó la presencia de la comunidad agentina en Shanghai, a la vez que describió el trabajo que llevan adelante los empresarios locales y el impacto del vuelo directo que la conecta con Buenos Aires.
En una entrevista con TN, durante el foro de Cooperación Jiangsu-América Latina y el Caribe (ALC), el diplomático explicó que los argentinos en la ciudad -considerada el centro financiero del gigante asiático- son aproximadamente 200 entre empresarios, profesionales y estudiantes. “Hay más empresarios y son de todos los rubros. Muchos trabajan en grandes compañías internacionales que tienen presencia en China”, indicó.
Una de las tendencias que observa el diplomático es la llegada de empresarios argentinos que decidieron instalar parte de su producción en China para competir en mercados internacionales. “Hay empresas argentinas que tienen un pie en Argentina y otro en China. Mantienen el diseño y el desarrollo en nuestro país, pero producen acá”, señaló.
Y detalló que algunos empresarios argentinos aprovecharon la experiencia industrial del país para combinarla con las capacidades productivas chinas. “Los argentinos son buenos en el diseño de máquinas agrícolas. Entonces pueden desarrollar una parte en Argentina y otra en China. Acá encuentran proveedores, materiales y tecnología que permiten hacer un producto más competitivo a nivel mundial”, dijo.
“Para producir un bien exitoso necesitás por lo menos diez o quince áreas competitivas: materiales, diseño, energía, logística, proveedores. Cada uno de esos puntos en China se desarrolla de una manera más rápida y eficiente. Si te vas de China, perdés ese tren”, afirmó.
El vínculo entre la Argentina y Shanghai también creció por el lado turístico. Según el representante diplomático, el número de argentinos que llegan a la ciudad aumentó significativamente en los últimos años, impulsado principalmente por la conectividad aérea. “Calculamos que en los últimos dos años el turismo argentino hacia China creció alrededor de un 50% anual”, indicó el consul.
Uno de los principales motores de ese crecimiento fue el vuelo directo entre Buenos Aires y Shanghai, que comenzó a operar en diciembre de 2025. Actualmente, se hace dos veces por semana y la expectativa es que aumente su frecuencia. Según Tanto Clément, está previsto que llegue a cuatro vuelos semanales a partir de diciembre próximo y el objetivo es que en algún momento pueda transformarse en un servicio diario.
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Según explicó, el perfil del turista argentino que llega a Shanghai es principalmente de clase media y media alta, con experiencia previa en viajes internacionales.
“Muchos vienen porque ya recorrieron otros lugares del mundo y quieren conocer este fenómeno nuevo que está ocurriendo en China. También sucede que algunos llegaron por negocios, por ejemplo, para participar en ferias comerciales, y después vuelven con sus familias”, señaló.
En materia comercial, Tanto Clément sostuvo que la relación entre la Argentina y China atraviesa una etapa de transformación. Históricamente, los principales productos argentinos vendidos al mercado chino fueron alimentos, especialmente carne y soja. China se convirtió en el principal comprador de carne argentina y también tiene una fuerte demanda de derivados de la soja.
Sin embargo, en los últimos años comenzó a crecer con fuerza otro sector: la minería. “Lo que está cambiando la ecuación es el aumento de los minerales que están llegando a China. Eso no era algo tan habitual antes”, comentó.
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Según detalló, esta tendencia podría profundizarse a medida que avancen nuevas inversiones chinas en la Argentina, especialmente vinculadas al litio y sus derivados. “Todavía no terminaron los procesos de aprobación de muchas inversiones. Recién ahora empiezan a entrar en la cola de exportaciones los derivados del litio”, indicó.