La región del Cusco vive una de sus temporadas más importantes del año con el Inti Raymi 2026, en la que se espera la llegada de 180 mil turistas durante junio, impulsados por las celebraciones del mes jubilar. No obstante, Machu Picchu enfrenta uno de sus mayores desafíos en la recuperación turística pospandemia.
El interés de turistas y operadores internacionales por visitar el santuario histórico ha disminuido en 20%, según informó Fernando Santoyo, presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Turismo del Cusco.
"Ya nos dijo el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) que se ha perdido un 20% del interés de turistas y operadores internacionales de llegar a Machu Picchu”, precisó el vocero en entrevista en Economía para Todos de RPP.
Según indicó, la falta de predictibilidad en la venta de boletos está provocando que agencias extranjeras excluyan a Machu Picchu de sus paquetes turísticos debido a que no pueden asegurar con anticipación la obtención de entradas para sus clientes.
"Muchos operadores ya no incluyen a Machu Picchu dentro de sus paquetes porque no se puede garantizar conseguir boletos. Al no ser algo certero ni predecible, simplemente nos retiran del circuito internacional de visitas", advirtió.
Para el representante empresarial, el problema no se limita al sistema de venta de entradas, sino a una deficiente gobernanza del destino turístico, situación que viene afectando la recuperación del sector desde 2021.
Santoyo cuestionó que las decisiones sobre aforos, circuitos turísticos, horarios y comercialización de boletos recaigan exclusivamente en el Ministerio de Cultura, mientras que el Mincetur no tiene una participación vinculante en la gestión del sitio arqueológico.
Fernando Santoyo enfatizó que mientras otras ciudades y destinos de la región como Santiago, Bogotá, Galápagos o Río de Janeiro ya superaron sus niveles prepandemia, Cusco todavía no logra recuperar el flujo de visitantes que registraba antes de 2020.
Y es que la región espera recibir este año alrededor de 2 millones de turistas, cifra que representa apenas el 83% de los visitantes registrados en 2019, cuando Cusco alcanzó cerca de 2,5 millones de turistas entre nacionales y extranjeros.
A su juicio, uno de los factores que explica esta lenta recuperación es precisamente la situación de Machu Picchu. Por ello, pidió al próximo Gobierno impulsar una reforma integral en la administración del santuario histórico y otorgar a Mincetur un rol vinculante en las decisiones relacionadas con el principal atractivo turístico del país.