Miles de contenedores con alimentos, medicamentos y otros suministros destinados a Cuba permanecen varados en distintos puertos del Caribe después de que grandes compañías navieras suspendieran o limitaran sus operaciones con la isla ante el riesgo de sanciones de EEUU, refiere un reportaje del The New York Times.
La situación, referida recientemente por el canciller cubano, afecta tanto a operaciones comerciales como a cargamentos de ayuda humanitaria. En la carga hay paneles solares, medicamentos, bolsas de colostomía y otros suministros médicos, incluidos decenas de contenedores adquiridos por distintas agencias de Naciones Unidas, que ven limitadas sus operaciones por la presión de Estados Unidos.
Gobierno cubano acusa a EEUU de provocar “devastadoras consecuencias humanitarias” para la isla
El problema se agravó después de que Hapag-Lloyd, naviera alemana, y CMA CGM, de origen francés, redujeran o suspendieran sus servicios hacia Cuba.
De acuerdo con expertos citados por el diario estadounidense, ambas compañías transportaban conjuntamente al menos la mitad de las importaciones cubanas, incluida una parte importante de los alimentos que llegan por vía marítima.
La interrupción de esas rutas por temor a represalias desde Washington ha añadido nuevas dificultades a una economía que ya enfrenta escasez de combustible y alimentos, apagones frecuentes y problemas en el sistema sanitario.
Uno de los casos citados por The New York Times es el de Aid for the Caribbean, organización dirigida por la médica cubana radicada en Reino Unido, Valia Rodríguez.
Un contenedor enviado desde Irlanda del Norte con kits de reanimación, bolsas de colostomía y tubos intravenosos valorados en más de 500 mil dólares llegó al puerto de Mariel el 4 de junio, un día antes de que entraran plenamente en vigor las nuevas sanciones dirigidas a empresas extranjeras.
Según Rodríguez, Hapag-Lloyd decidió no continuar con la descarga y el contenedor terminó siendo trasladado a Panamá.
La organización ha tenido que pagar allí más de 6000 dólares en almacenamiento, mientras pacientes cubanos que necesitan bolsas de colostomía han recurrido incluso a bolsas de supermercado, señaló el reportaje.
“En este momento, la gente en Cuba está usando bolsas de supermercado, porque no hay bolsas de colostomía”, dijo Rodríguez al periódico.
La operación humanitaria de las Naciones Unidas también acumulaba retrasos. Hasta la semana pasada, según el reportaje, la ONU esperaba la entrega de 30 contenedores con kits para el tratamiento de agua, antibióticos, anticonceptivos y pruebas de embarazo.
Francisco Pichón, coordinador de Naciones Unidas en Cuba para la respuesta humanitaria, atribuyó parte de estas dificultades al llamado “sobrecumplimiento” de las sanciones por parte de las empresas.
“Nos enfrentamos a algo muy real, que es un fenómeno llamado ‘sobrecumplimiento’”, dijo Pichón. “El sobrecumplimiento es una precaución realmente excesiva por parte de las empresas para no exponerse a sanciones”.
Aunque EEUU sostiene que sus sanciones no buscan impedir la llegada de alimentos y suministros médicos a Cuba, el temor de las compañías a exponerse a medidas estadounidenses está teniendo consecuencias sobre las operaciones de transporte, según los testimonios recogidos por el diario.