La Marina de Estados Unidos anunció el 15 de septiembre de 2026, desde la base aeronaval de Patuxent River (Maryland), un pedido de producción del misil hipersónico Blackbeard por un valor total de hasta 200 millones de dólares. El arma la desarrolla Castelion, una empresa emergente de Torrance (California) fundada a finales de 2022 por antiguos directivos de SpaceX, y está pensada para los cazas de los portaaviones.
Según la nota oficial de la Marina, Castelion fabricará, montará, probará y entregará el primer lote de misiles completos listos para su uso, que llegarán después de los 50 prototipos encargados en junio. Un arma hipersónica es la que vuela a más de cinco veces la velocidad del sonido, lo que reduce mucho el tiempo que tienen las defensas enemigas para detectarla y reaccionar.
La Marina describe el Blackbeard como un arma de ataque hipersónica lanzada desde el aire que da a los cazas embarcados una opción de respuesta rápida, de largo alcance y alta velocidad contra objetivos marítimos y terrestres. Según la nota, mejora la supervivencia frente a defensas aéreas avanzadas y aumenta la «profundidad del cargador», es decir, el número de disparos disponibles antes de tener que rearmar.
El avión elegido es el F/A-18E/F Super Hornet. En abril de 2026, Castelion recibió un contrato de 105 millones de dólares para completar la integración del misil en ese caza, superar la certificación de seguridad y aeronavegabilidad para operar desde un portaaviones y alcanzar la capacidad operativa temprana en 2027.
El vicealmirante John «Doc» Dougherty IV, al frente del ejecutivo de adquisiciones de aviación de la Marina (PAE(A)) y del Mando de Sistemas Aéreos Navales (NAVAIR), defendió en la nota que hay que entregar «letalidad a escala» y aseguró que el programa amplía de forma drástica el alcance letal de la aviación naval.
El 16 de junio de 2026, la Marina pidió a Castelion 50 prototipos de preproducción del Blackbeard y 50 contenedores de almacenamiento y transporte por 23,4 millones de dólares, con trabajos previstos hasta 2027.
El 25 de agosto llegó otro contrato de 89.997.162 dólares para los servicios de ingeniería, logística y fabricación de esos 50 misiles y para convertir el Blackbeard en un programa oficial de la Marina. Ese contrato también paga los cambios de diseño necesarios para poder exportarlo a países aliados, y su trabajo se alargará hasta agosto de 2028.
Bryon Hargis, cofundador y consejero delegado de Castelion, dijo en la nota de la empresa del 14 de septiembre que el paso a producción refleja la confianza de la Marina en el programa y que el misil se diseñó «desde el primer día para la cadena de producción».
La Marina presenta el contrato como uno de los primeros ejemplos de las nuevas iniciativas de adquisición rápida que impulsa la Oficina de Capacidades Rápidas del Departamento de la Marina. El encargo se tramitó como una fase III del programa SBIR, el sistema federal que financia a pequeñas empresas tecnológicas y permite pasar directamente a la compra cuando un proyecto funciona.
La adjudicación aprovecha la reforma de adquisiciones de la ley de defensa de 2026 para llevar a producción una tecnología desarrollada con dinero privado, lo que según la Marina ahorra millones de dólares en costes de ingeniería duplicados. La nota lo enlaza con la directiva Foundry Always del jefe de Operaciones Navales, el almirante Daryl Caudle, que pide munición asequible a gran escala.
Castelion asegura que ha desarrollado el Blackbeard con cientos de millones de dólares de inversión privada, en colaboración con la Marina, el Ejército de Tierra y la Fuerza Aérea, y que fabrica casi todo en casa, desde su propio propulsante sólido hasta el ordenador de vuelo.
El trabajo del nuevo pedido se hará en Project Ranger, un campus de 1.000 acres (unas 405 hectáreas) en Rio Rancho (Nuevo México), y en la sede de Torrance. Según la compañía, la inversión privada en Project Ranger supera los 250 millones de dólares y el objetivo es fabricar «varios miles» de misiles Blackbeard al año.
En agosto, Castelion cerró una ronda de financiación de 1.000 millones de dólares que valora la empresa en 13.000 millones. La compañía afirma haber firmado más de 500 millones de dólares en contratos militares en los últimos 18 meses.
En mayo, el Departamento de Guerra firmó con Castelion un acuerdo marco por el que, una vez completadas las pruebas y la validación, adjudicará un contrato plurianual de al menos 500 misiles Blackbeard al año, con opciones de ampliarlo hasta cinco años. El Pentágono busca además la autorización para comprar más de 12.000 en cinco años.
Michael Duffey, subsecretario de Guerra para Adquisiciones y Sostenimiento, explicó entonces que el objetivo es ir más allá de los contratistas principales tradicionales para ampliar la base industrial.