Los agricultores ucranianos enfrentan un desafío crítico por el bloqueo ruso que impide exportaciones, generando excedentes y caída de precios. La situación.
Lutsk (Ucrania).- Los agricultores ucranianos se esfuerzan por conservar gran parte de la cosecha de este año en instalaciones de almacenamiento temporal, ya que los ataques rusos han bloqueado las exportaciones a través de Odesa, poniendo en riesgo la capacidad de muchos productores de ganarse la vida.
Junto a las tierras de Pavlo Davidiuk, en la región noroccidental de Volinia, se extienden por el suelo una docena de contenedores de polímero, de los cuales los mayores contienen hasta 250 toneladas de cereal.
«Normalmente, la mayor parte de la cosecha de este año ya estaría vendida y no sería necesario almacenar tanto de esta manera», dijo Davidiuk a EFE. Compró este tipo de bolsas de almacenamiento temporal por primera vez en 2022, cuando los puertos ucranianos fueron bloqueados por Rusia durante tres meses.
Davidiuk cultiva 3.500 hectáreas, sobre todo de trigo y de colza, aunque también planta soja, cebada, guisantes y maíz.
Gran parte de la producción solía salir en barco a través del mar Negro hacia destinos que iban desde España hasta China, pero a finales de julio las navieras dejaron de atracar en los puertos ucranianos tras una serie de ataques rusos contra buques civiles.
Davidiuk terminó de construir sus propias naves agrícolas poco después del comienzo de la invasión rusa, en 2022, y se encuentra en una posición mejor que muchos agricultores, que pueden quedarse pronto sin espacio de almacenamiento.
Aún así, se ve obligado a trasladar el producto de unas instalaciones a otras, ya que, por ejemplo, la soja y la colza no se pueden almacenar adecuadamente en las bolsas de polímero ni se pueden conservar al lado del trigo en las naves.
El Consejo Agrario de Ucrania (UAC), en cuyo consejo de dirección se encuentra Davidiuk, advirtió en un comunicado de que, si las exportaciones marítimas no se reanudan pronto, el mercado doméstico podría acumular un excedente de entre 27,4 y 32,4 millones de toneladas.
Para el otoño, el déficit de capacidad de almacenamiento podría alcanzar los 11 millones de toneladas.
Precios que caen. La acumulación de grano dentro de Ucrania, que sigue siendo uno de los mayores productores agrícolas a escala mundial, y la subida de los precios logísticos han hecho caer bruscamente los precios desde agosto. El precio del trigo ha bajado un 30-35 %, dice Davidiuk, lo que implica que los productores ahora mismo están vendiendo a pérdida.
Aún así, los agricultores tienen que vender parte de la cosecha para financiar su actividad actual, para la que necesitan un combustible cuyo precio prácticamente se ha duplicado recientemente.
Tenemos que comprar fertilizantes, comprar diésel y sembrar las variedades de invierno», dijo Davidiuk, que describió la situación como un «desastre» que afecta gravemente la rentabilidad del negocio.
Si los precios siguen cayendo sin que se recuperen las exportaciones, los ingresos serán insuficientes para cubrir el coste de sembrar, alquilar terrenos, pagar salarios y devolver créditos. «El riesgo principal ahora mismo no es solo perder los ingresos de la cosecha de este año, sino quedarnos sin fondos para el próximo ciclo de producción», dijo la UAC.
Rutas alternativas: En agosto, Ucrania exportó una tercera parte del volumen necesario a través de rutas alternativas, como los puertos del Danubio, por ferrocarril y por carretera. El Gobierno está tratando de incrementar el porcentaje a la mitad.