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Nevaco Global
6 de junio de 2026

Carta Abierta al Grupo de Amistad Parlamentaria Venezuela-EEUU: De la Cuenta Tutelada al Fondo Soberano (Víctor Álvarez R.)

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EEUU justifica esta custodia con el argumento de proteger el ingreso petrolero del latrocinio de los corruptos, así como de los acreedores que intentan cobrar indemnizaciones pendientes al Estado venezolano. Ciertamente, el escándalo de corrupción de Pdvsa-Crypto en el que altos funcionarios del gobierno expoliaron más de 20 mil millones de dólares, así como la decisión de un tribunal de EEUU de rematar Citgo para pagar cuentas pendientes a los acreedores, dejan al descubierto la vulnerabilidad y riesgos que se ciernen sobre la principal fuente de ingresos del país.

Diputado Antonio Ecarri y demás miembros del Grupo de Amistad Parlamentaria entre Venezuela y EEUU, la iniciativa de la que ustedes forman parte surge en un contexto en que el territorio del país fue atacado por fuerzas militares externas y la soberanía nacional sobre los recursos naturales ha sido vulnerada. Con la Orden Ejecutiva 14373 y las nuevas licencias de la OFAC, EEUU asumió la vigilancia y control de la producción y venta del petróleo venezolano. La Administración Trump reconoce que el ingreso petrolero es propiedad de Venezuela, pero lo mantiene bajo custodia en una cuenta del Tesoro de EEUU denominada Fondo de Depósito del Gobierno Extranjero (Foreign Government Deposit Fund). Hasta los pagos por la compra de combustible que hagan las aerolíneas y navieras internacionales en aeropuertos y puertos venezolanos deberán realizarse directamente en las cuentas custodiadas por el Departamento del Tesoro.

EEUU justifica esta custodia con el argumento de proteger el ingreso petrolero del latrocinio de los corruptos, así como de los acreedores que intentan cobrar indemnizaciones pendientes al Estado venezolano. Ciertamente, el escándalo de corrupción de Pdvsa-Crypto en el que altos funcionarios del gobierno expoliaron más de 20 mil millones de dólares, así como la decisión de un tribunal de EEUU de rematar Citgo para pagar cuentas pendientes a los acreedores, dejan al descubierto la vulnerabilidad y riesgos que se ciernen sobre la principal fuente de ingresos del país.

Pero esta no es razón para normalizar la vigilancia y tutela que la Administración Trump ha impuesto sobre Venezuela. La OE 14373 y las licencias OFAC no son señales de levantamiento de sanciones, sino la implantación de una arquitectura de control sobre la exploración, extracción, exportación y refinación del petróleo y gas venezolanos. Quien quiera invertir en Venezuela necesita una licencia de la OFAC y esto dificulta la entrada de inversiones europeas y asiáticas que se necesitan para aumentar la producción de petróleo en el país que cuenta con las reservas más grandes del mundo.

La Orden Ejecutiva 14373 y las licencias OFAC imponen mecanismos de control, condiciones de uso y criterios de selección que operan como un filtro de rivales geopolíticos y comerciales para alinear la industria petrolera venezolana con los intereses energéticos y geopolíticos de EEUU. Este entramado de control se puede prolongar aún después que en Venezuela se elija un nuevo gobierno. Incluso, bajo una Administración Demócrata, a los intereses energéticos y geopolíticos de EEUU le convendría mantenerlas vigentes, tal como lo hizo la Administración Biden con la Orden Ejecutiva 13883 y las licencias de la OFAC que heredó del primer mandato de Trump.

Recordemos lo que dijo el Secretario de Estado, Marco Rubio, cuando fue interpelado en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado para determinar si la Administración Trump había sobrepasado los límites de la soberanía venezolana. Dijo Rubio: “Quien crea que Venezuela recuperará su autonomía de forma inmediata, sin pasar por este filtro de administración estratégica, simplemente está leyendo mal el momento histórico”.

¿Quién puede asegurar, entonces, que la arquitectura de control sobre el ingreso petrolero, el comercio exterior y las inversiones en Venezuela se desmontará una vez que se hayan celebrado las elecciones presidenciales? ¿Quién puede asegurar que la tutela de EEUU sobre Venezuela no se va a mantener vigente luego de una eventual victoria de los demócratas en las Presidenciales de 2028?

El artículo 321 de la Constitución venezolana establece la creación de “un Fondo de Estabilización Macroeconómica destinado a garantizar la estabilidad de los gastos del Estado en los niveles municipal, regional y nacional, ante las fluctuaciones de los ingresos ordinarios”.

Con la creación del FIV, FIEM, FEM y FONDEN, una y otra vez Venezuela intentó protegerse de la alta volatilidad de los precios del petróleo, pero estos fondos quedaron a merced de las urgencias fiscales del gobierno de turno, los cuales gastaron todas sus reservas hasta dejarlos vacíos e inoperantes. Por lo tanto, no se trata de seguir creando Fondos de Ahorroo Estabilización para depositar en ellos el excedente que luego se gasta cuando los precios del petróleo se derrumban. La clave del éxito no está en ahorrar en tiempos de vacas gordas para gastar en tiempos de vacas flacas, sino en invertir el ingreso petrolero en instrumentos seguros y rentables que generen rendimientos y aumenten el volumen del Fondo.

Cuando el marco legal y el entorno institucional son débiles, el gobierno de turno puede disponer de manera discrecional del Fondo Petrolero y utilizarlo como una caja chica para financiar el déficit fiscal, tal como como ya ha ocurrido tantas veces. El rango constitucional y la jerarquía de ley orgánica es lo que puede blindar al nuevo Fondo que se cree de la inestabilidad de los decretos presidenciales que pueden ser derogados ante un cambio de gobierno. La Constitución y las leyes de alto rango solo pueden ser modificadas por un referendo y por una mayoría calificada en el Parlamento, lo cual garantiza estabilidad y permanencia en el tiempo.

La custodia de EEUU sobre el ingreso petrolero de Venezuela puede ser convertida en una oportunidad para cambiar las reglas del juego e impulsar un nuevo Acuerdo Petrolero Nacional, cuyos principios rectores pudieran ser los siguientes:

Noruega es un país con menos de 6 millones de habitantes donde la tasa de fertilidad es de apenas 1,95. Demográficamente esto quiere decir que el número de hijos de cada matrimonio apenas sustituye a los padres, razón por la cual la población noruega se estanca y tiende a envejecer. Como el pago futuro de las pensiones no podía ser cubierto con las contribuciones presentes a la seguridad social, la necesidad de garantizar una vejez digna -sin tener que recargar el peso de las pensiones a las generaciones futuras-, pasó a ser una de las principales preocupaciones de la sociedad noruega.

En 1990 se creó el Fondo de Pensiones Noruego (Government Pension Fund Global) con el objetivo de acumular reservas para el sistema de pensiones. En 1995 se hizo la primera transferencia por $ 285 millones. Para hacer crecer este aporte inicial, los recursos fueron invertidos en acciones, bonos, valores, proyectos rentables, etc. Gracias a los sucesivos depósitos y rendimientos generados por esas inversiones, el Fondo Noruego es actualmente el más grande del mundo. Según los reportes de marzo de 2026, el ​volumen de activos equivale a 2,2 billones de dólares ($2.2 trillones en inglés). Las inversiones registran un rendimiento creciente, en 2025 lograron un retorno histórico de 247.000 millones de dólares (15,1%), impulsado por el auge de las empresas tecnológicas y el sector bancario.

Es necesario comprender los factores claves del éxito de los fondos petroleros creados para invertir la renta y no para gastarla. Estos tienen en común la separación de poderes en el marco de una estructura de responsabilidades delegadas que se complementan entre sí, y activan los contrapesos y equilibrios que garantizan la transparencia y eficacia del Fondo. Así, quienes administran las transferencias que se destinan a financiar el presupuesto nacional (gobierno de turno) no lo hacen de manera clientelar, sin tomar en cuenta otras expresiones del interés nacional (correlación de fuerzas en el Parlamento). Con base en un Acuerdo Nacional que se respeta y cumple, los fondos se destinan a financiar los proyectos de interés común para toda la sociedad, no de una parcialidad. El éxito del Modelo Noruego descansa en la separación y complementación de cuatro poderes fundamentales:

En el Parlamento noruego están representados políticamente los diferentes sectores e intereses de la sociedad. Es el punto de confluencia del poder soberano y por lo tanto es la máxima autoridad. No gestiona el dinero, pero aprueba el Marco Legalque rige la inversión, administración y contraloría del Fondo. Con una mayoría calificada, es el único que puede modificar las reglas de inversión y retiro del ingreso petrolero y los rendimientos destinados a financiar el Presupuesto Nacional.

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