Volver a la edición
Nevaco Global
30 de agosto de 2026

Análisis semanal | Una nueva identidad política que combina voluntad de cambio y retorno a las fuentes

Cargando análisis estratégico...

Las novedades que se sucedieron en las últimas semanas permiten vislumbrar las vigas centrales del Movimiento por lo que Viene, que en poco tiempo logró romper vínculos con el histórico y desgastado liderazgo de Carlos Rovira, pero que ahora enfrenta un desafío todavía mayor: el de dar forma y contenido a un proyecto propio que vuelva a seducir a una sociedad desencantada y genere expectativas entre los actores de la economía.

Los hechos concretos dan cuenta de un Gobierno provincial que muestra decisión política de cambiar los aspectos más cuestionados de la Renovación, incluso aquellos que hasta hace apenas unos meses parecían inmutables, y revalorizar otros en una suerte de retorno a las fuentes.

Indicios que permiten vislumbrar un esquema que está en plena formación pero que por sí solos no alcanzan a definir un proyecto político en toda su dimensión.

Entre los cambios más significativos se encuentran los aplicados en materia fiscal. La suspensión de la “aduana paralela” para todas las empresas y del cobro anticipado de Ingresos Brutos para las Pymes, que abarcan más del 95% del padrón de empresas activas, es una clara muestra de la voluntad de corregir.

En el mismo sentido se puede interpretar la eliminación de las retenciones de IIBB para transferencias en billeteras virtuales y cuentas bancarias por montos que no excedan los 2.181.404 pesos mensuales.

La política tributaria que se aplica en Misiones fue diseñada hace más de dos décadas por el exdirector de Rentas de la Provincia, Miguel Thomas, y el exgobernador Carlos Rovira con el objetivo de recomponer las cuentas públicas después de una década de endeudamiento bajo la gestión de Ramón Puerta y de la hecatombe de 2001. Resultó efectiva para terminar con el déficit, pero se extendió más de lo debido y se terminó convirtiendo en un freno de mano para la actividad privada.

Dicho esquema fiscal no solo fue históricamente cuestionado desde el sector privado, sino que también expuso a la Provincia en el plano judicial. Esta semana la Corte Suprema emitió dos fallos: uno que avala un reclamo de la yerbatera correntina Las Marías que afirma que Misiones le cobró por adelantado el equivalente a 307 años de IIBB y otro de la perfumista Cannon Puntana SA que denunció que la provincia le efectúa retenciones y percepciones sobre operaciones desarrolladas fuera del territorio provincial.

Durante los más de 23 años en los que la provincia estuvo bajo la conducción política de Carlos Rovira, la política fiscal fue tema tabú. Los representantes de cámaras empresariales sabían que solo plantear la cuestión en mesas de diálogo o negociación con la Provincia era inconducente e incluso podía llevar al cierre de las conversaciones.

De allí que la decisión de Passalacqua de modificar ese esquema sea ambiciosa en el plano político, porque cambió algo que para Rovira era intocable y porque lo hizo cuando el liderazgo de El Conductor conservaba fuerza, pero además se asumió un costo fiscal en un contexto de caída de la recaudación propia y de la coparticipación.

Esa limitante económica es la que impide que los cambios en ese aspecto sean más profundos y más rápidos. Por ahora aportan un alivio necesario a Pymes, microempresas y cuentapropistas, los segmentos más golpeados por la crisis, pero resultan insuficientes para generar las condiciones que exigen las grandes inversiones privadas, como las que sí está recibiendo el sector forestoindustrial correntino.

Para eso hay que mejorar la calidad del gasto público a efectos de que cada peso que invierta el Estado tenga un sentido y un resultado. Revisar el contrato de la aplicación de telemedicina Alegramed y suspender las compras a la empaquetadora de bioinsumos Agro Sustentable son medidas que van en esa dirección.

Se trata de dos empresas vinculadas al entorno más cercano a Rovira que cobraban dinero del Estado a cambio de servicios o productos de dudosa calidad y utilidad.

Para reemplazar el servicio de Alegramed, se avanza en un desarrollo local que demandará un costo mucho menor y que debería funcionar bastante mejor.

Mientras que para continuar con la política de transición hacia los bioinsumos, se aprovechará la estructura y el trabajo de investigación de la Biofábrica, empresa que cuenta con desarrollos científicos propios certificados por las autoridades pertinentes y de probada eficacia.

Una de las novedades de la semana está justamente relacionada a esa política. En la sesión del jueves el bloque del Movimiento Misionero presentó un proyecto para derogar la prohibición al uso de glifosato.

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en Nevaco Global

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte

Siria busca convertir salida de lista estadounidense en apertura económica real
sana_sy

Siria busca convertir salida de lista estadounidense en apertura económica real

Damasco, 30 ago (SANA) La eliminación de Siria de la lista estadounidense de Estados patrocinadores del terrorismo abre nuevas posibilidades para el comercio, la inversión y los servicios digitales, aunque su impacto dependerá ahora de completar procedimientos jurídicos, bancarios, técnicos y regulatorios. Expertos consultados por SANA coincidieron en que la medida, oficializada el pasado 24 [...]

30 ago 2026
Islandia rechaza volver a negociar su entrada en la UE por un margen de apenas unas décimas a falta de terminar el recuento
eldiario_es

Islandia rechaza volver a negociar su entrada en la UE por un margen de apenas unas décimas a falta de terminar el recuento

El ‘no’ se impone al ‘sí’ por la mínima en un referéndum marcado por la pesca, la soberanía nacional y la creciente incertidumbre geopolítica en el Ártico Islandia se asoma a Europa con un referéndum que reabre el viejo dilema sobre entrar en la UE Islandia ha cerrado la puerta a reabrir las negociaciones para ingresar en la Unión Europea por un margen que no podía ser más ajustado. A falta de cerrar dos distritos electorales donde ya ganaba el “no”, la opción negativa se impone con un 51,8% frente al 48,2% del “sí”, frenando así el proceso que el Gobierno de centroizquierda de la primera ministra, Kristrún Frostadóttir, había trazado para replantear la relación del país con Europa. El referéndum había cobrado fuerza ante la creciente incertidumbre económica y geopolítica que en los últimos años ha sacudido al país nórdico y que ha reabierto el debate sobre su lugar en Europa. Según la cadena pública RÚV, la participación ha sido muy alta, comparable a la de las últimas elecciones generales, en las que votaron alrededor del 80% de los electores. Este resultado tan ajustado no significa que Islandia haya rechazado definitivamente y para siempre entrar en la UE, ya que la consulta del sábado preguntaba a los ciudadanos si autorizaban al Gobierno a volver a sentarse a negociar con Bruselas, no si querían ser miembros del club comunitario. Pero el resultado de las urnas refleja que el país está prácticamente dividido en dos por la cuestión, después de una campaña marcada por el coste de la vida, la inflación, el contexto de seguridad geopolítico en el Ártico y el control de los recursos naturales como la pesca. El principal temor entre los partidarios del “no” era que una eventual entrada en la UE obligase a Islandia a ceder parte del control de sus ricos caladeros y a someterse a la política pesquera común de los 27 socios de la UE. En este sentido, la pesca no solo representa la principal fuente de riqueza del país (40% de las exportaciones y alrededor del 7% del PIB) , sino que también forma parte de la identidad económica y nacional de Islandia. Los expertos señalan que la gestión de los recursos marinos ha sido, además, uno de los argumentos que más han movilizado a los votantes durante la campaña. Con estos resultados, el Gobierno de Reikiavik, que impulsó el referéndum tras la formación de la coalición de Gobierno en 2024, se reunirá en los próximos días con la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento para votar la retirada de la solicitud de adhesión a la UE, como ya ocurrió hace una década. Entonces, las negociaciones suspendidas en 2013 no llegaron a abordar los temas más delicados, como la pesca y la agricultura, y el proceso se dejó de lado con un cambio de Gobierno que no era favorable a entrar a formar parte de la UE. El mayor argumento para la campaña del “no” ha sido señalar que Islandia ya se beneficia de la integración europea, al formar parte del Espacio Económico Europeo (EEE) y de la zona Schengen, sin tener que ser miembro de la UE, una fórmula similar a la de otro país nórdico, Noruega. En este sentido, Islandia ya ha incorporado alrededor del 75% de la legislación de la Unión Europea a través de su pertenencia al EEE. Sin embargo, los defensores del “no” han argumentado que, con una población de apenas 400.000 habitantes, el país seguiría siendo un Estado muy pequeño dentro del bloque y tendría dificultades para hacer oír su voz e influir en las decisiones que se toman en Bruselas. Durante la campaña, la misma primera ministra Frostadóttir ha enfatizado que solamente estaría a favor de la adhesión a la UE si el país conseguía negociar un buen acuerdo con la UE. Los defensores del “no” han sostenido que, durante el proceso de negociaciones iniciado en 2013, la UE ya rechazó hacer concesiones significativas a Islandia en materia de pesca. La política pesquera común establece unas reglas comunes para el acceso y la gestión de los caladeros de los Estados miembros, y los partidarios del rechazo consideran que no había motivos para pensar que Bruselas estuviera ahora dispuesta a cambiar su posición en este ámbito. En cambio, muchos de los detractores de la adhesión consideran que la capacidad para decidir sobre asuntos como el de la pesca constituye uno de los pilares de la soberanía del país, conseguida en 1944 tras siglos de dominio colonizador por parte de Noruega primero y después de Dinamarca. Otro de los argumentos esgrimidos por los partidarios del “no” para defender la soberanía nacional frente a Bruselas es que, en apenas un siglo, Islandia ha pasado de ser uno de los países más pobres de Europa a convertirse en una de las economías más prósperas del mundo sin necesidad de formar parte de la UE. Los defensores del “sí”, en cambio, han situado la actual incertidumbre económica en el centro de la campaña, poniendo el foco en la inflación, el elevado coste de vida y la volatilidad de la corona islandesa. Rechazo mayoritario en las zonas rurales El referéndum sobre la UE también ha dejado una fractura evidente entre el entorno urbano de la capital, Reikiavik, donde la opción del “sí” ha ganado más votos, y las regiones más aisladas de la costa que dependen más estrechamente de la pesca y la agricultura, donde la opción del “no” ha ganado de forma mayoritaria. Durante la campaña, el Gobierno favorable a la adhesión trató de tranquilizar al sector pesquero, responsable del 40% de las exportaciones y de alrededor del 7% del PIB, asegurando que el control de los caladeros sería una línea roja en unas eventuales negociaciones con Bruselas. Sin embargo, finalmente se ha impuesto el argumento de quienes consideran que ceder a la UE el control sobre los recursos naturales supondría una pérdida de soberanía, uno de los principales pilares del discurso euroescéptico. Este resultado también ha supuesto un revés para los que pensaban que el nuevo escenario de incertidumbre geopolítica justificaba un acercamiento a Bruselas. La guerra de Ucrania, el aumento de la tensión entre Rusia y Occidente y, sobre todo, las amenazas de Donald Trump sobre Groenlandia han colocado al Ártico en el centro de la geopolítica internacional, donde Islandia se encuentra estratégicamente situada entre Europa y América, siendo parte de la OTAN, pero sin tener un ejército propio. Para el Gobierno de Frostadóttir, una mayor integración europea podía reforzar la posición internacional del país en un momento de incertidumbre, pero el argumento geopolítico no ha sido suficiente para convencer a una mayoría de islandeses. Con todo, el estrecho margen de los resultados deja entrever que el debate sobre la UE no desaparecerá, ya que la sociedad continúa estando dividida y la relación con la UE seguirá siendo un asunto de fondo.

30 ago 2026