El primer ministro Li Qiang advirtió que el mundo podría “perder el control” de la inteligencia artificial (IA) si la regulación no avanza al mismo ritmo que la innovación.
“La velocidad del progreso tecnológico no tiene precedentes. Sin embargo, no podemos ignorar los riesgos cada vez más evidentes de perder el control de la tecnología y de cometer faltas éticas”, afirmó Li durante la Reunión Anual de los Nuevos Campeones, conocida como el “Davos de Verano”,
Aunque la IA ha impulsado avances en áreas como la educación, la salud y la productividad empresarial, también ha generado inquietud por sus posibles efectos sobre el mercado laboral y su utilización en ámbitos sensibles.
Entre los principales riesgos mencionados durante el foro destacan:
Según Li, si los sistemas de gobernanza no logran mantenerse al día con la velocidad de la innovación tecnológica, las consecuencias podrían ser graves.
Mirek Dusek, director gerente del Foro Económico Mundial (FEM), destacó que la inteligencia artificial abre la puerta a nuevas oportunidades en educación, salud y otras áreas, pero el reto principal consiste en trasladar esos beneficios a la economía real.
“Hemos sido bendecidos con muchos avances tecnológicos recientemente, pero el principal desafío para los responsables de la toma de decisiones en todo el mundo es realmente: ¿cómo se asegura que esto se refleje en la economía real?”, dijo.
A este escenario se suma la presión generada por la guerra de Estados Unidos contra Irán, que afecta las rutas de transporte marítimo desde Medio Oriente. Además, el Banco Mundial redujo su pronóstico de crecimiento global para este año al nivel más bajo desde la pandemia de covid-19.
Según Dusek, la economía mundial atraviesa actualmente un “entorno poco entusiasta”.
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Durante la “Reunión Anual de los Nuevos Campeones”, Li Qian calificó la economía de China como “un refugio seguro” en un mundo que ahora lucha contra “múltiples crisis, entre ellas la escasez global de energía y graves interrupciones en las cadenas de producción y suministro”.
“China ha inyectado una valiosa dosis de certeza en un mundo cada vez más incierto”, afirmó.
Aunque China es la segunda economía en tamaño solo después de la Estados Unidos, también ha tenido dificultades en los últimos años para mantener las tasas de crecimientos registradas durante décadas anteriores.
La crisis inmobiliaria, el débil consumo interno y las secuelas económicas de la pandemia continúan limitando su expansión, pese al dinamismo de las exportaciones y al auge de la industria tecnológica y de inteligencia artificial.
Graham Allison, profesor de la Escuela Kennedy de Harvard y reconocido por popularizar el concepto de la “trampa de Tucídides”, advirtió que el riesgo de confrontación entre ambas potencias sigue siendo real.