La primera ministra de Islandia, Kristrún Frostadóttir, vota en el referéndum.
Crédito: Reuters
Islandia votó en contra de reanudar las negociaciones de adhesión a la Unión Europea, trece años después de que se interrumpieran, según ha informado la emisora pública RUV.
El referéndum se resolvió con un estrecho resultado, dando cuenta de una votación muy reñida, y de una división profunda entre los islandeses al respecto.
El país acudió a las urnas este sábado 29 de agosto para decidir si retomar o no las conversaciones para integrar formalmente esta instancia.
“¿Debería Islandia reanudar las negociaciones de adhesión a la Unión Europea?”, era la pregunta, a la que los islandeses podían responder “Sí” o “No”.
Según se informó, el 52,8 % de los 225.031 votos emitidos rechazó la propuesta del gobierno, mientras que el 47,2 % se pronunció a favor.
El gobierno de centroizquierda de la primera ministra Kristrún Frostadóttir prometió celebrar un referéndum antes de 2027.
La consulta se terminó adelantando debido a tensiones internacionales, incluidas las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump en torno a la soberanía de Groenlandia.
Quienes estuvieron por reanudar las negociaciones sostienen justamente que integrar la UE podría permitirle al país una posición fortalecida ante la incertidumbre geopolítica.
Además, defienden que Islandia ya forma parte del mercado único de la UE y de la zona Schengen de libre circulación y podrían obtener mayor influencia y beneficios económicos al adoptar eventualmente el euro.
Los partidarios de no reanudar las conversaciones, en cambio, adviertieron sobre un tema que ha preocupado a esta nación insular de casi 400.000 habitantes por décadas: la industria pesquera.
Islandia inició su proceso de solicitud de adhesión a la UE en 2009, tras la crisis financiera de 2008 y el colapso del sistema bancario islandés.
Su solicitud ya estaba bastante avanzada cuando un gobierno euroescéptico llegó al poder en 2013 y paralizó las negociaciones. Los derechos de pesca eran entonces el mayor obstáculo, como lo siguen siendo hoy.
La industria pesquera y marina representa casi el 40% de las exportaciones de Islandia, y muchos votantes del “No” temían que cedieran parte del control de sus lucrativos caladeros en el marco de la política pesquera común de la UE.
La campaña del referéndum avivó el debate sobre el lugar de Islandia en el mundo, declaró Frostadottir tras emitir su voto en la capital el sábado.