El Toyota GRMN Corolla 2026. Crédito: Toyota. Crédito: Cortesía
Toyota tomó un Corolla, le quitó los asientos traseros, le puso piezas de fibra de carbono y lo llevó una y otra vez al Nürburgring. El resultado es un compacto que poco tiene que ver con la imagen tranquila que normalmente acompaña a este nombre.
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Se trata del Toyota GRMN Corolla 2026, la interpretación más extrema que Toyota Gazoo Racing ha creado sobre este modelo. No es simplemente una versión con más potencia. La marca trabajó en el motor, la aerodinámica, la suspensión y el peso para convertirlo en una máquina mucho más enfocada en la conducción deportiva.
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Y será un automóvil bastante difícil de encontrar. Toyota producirá solamente 730 unidades para todo el mundo, con presencia en Estados Unidos, Japón y Australia. En el mercado estadounidense tendrá un precio inicial de $64,360 dólares y su llegada está prevista para finales del verano.
El corazón del GRMN Corolla sigue siendo el conocido motor turbo de tres cilindros y 1.6 litros. Sin embargo, Toyota modificó diferentes componentes internos para llevarlo hasta 300 caballos de fuerza y 302 libras-pie de torque.
La entrega del par resulta especialmente importante para quienes quieran llevarlo a una pista, ya que el motor ofrece su mayor empuje entre las 4,000 y 4,600 rpm. La transmisión también tiene un papel fundamental. Se trata de una manual inteligente iMT de seis velocidades con relaciones cerradas.
Toyota añadió además un sistema de pulverización del intercooler, un subradiador y una admisión optimizada. La intención es mantener bajo control las temperaturas cuando el automóvil sea sometido a sesiones prolongadas de conducción exigente.
El apellido GRMN, que corresponde a Gazoo Racing Masters of Nürburgring, sirve para identificar a los Toyota de orientación más radical. En este caso, el circuito alemán fue una pieza importante durante el desarrollo.
Los ingenieros acumularon miles de millas de pruebas en Nürburgring para encontrar el equilibrio adecuado entre estabilidad, respuesta y velocidad. También aprovecharon conocimientos obtenidos en el campeonato japonés Super Taikyu, donde Toyota compite con un Corolla equipado con un motor de combustión adaptado para funcionar con hidrógeno.
El trabajo aerodinámico es otro de los grandes cambios. El GRMN Corolla incorpora capó de fibra de carbono, guardabarros delanteros del mismo material, tomas de aire funcionales, aletas laterales y un alerón trasero ajustable en cinco posiciones.
Incluso el ángulo del alerón fue probado grado por grado con pilotos profesionales para encontrar una configuración que aumentara la carga aerodinámica sin comprometer la velocidad máxima.
Toyota tampoco se limitó a añadir piezas deportivas. Una de las decisiones más llamativas fue eliminar completamente los asientos traseros. El GRMN Corolla se convierte así en un automóvil de dos plazas y consigue reducir unas 66 libras frente al GR Corolla convencional.
La dieta continúa con diferentes elementos fabricados en fibra de carbono. Menos peso significa una mejor relación entre masa y potencia, pero también una respuesta más rápida en los cambios de dirección.