Definen números de Melate turnos para pruebas de ganado de exportación
El líder ganadero mencionó recientemente que la primera semana de exportaciones iniciará con un cupo estimado de entre 800 y 825 cabezas de ganado
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El 80% del territorio de Norte de Santander es rural y tiene una fuerte vocación agrícola, por lo tanto, los efectos del llamado Superniño podría ocasionar graves afectos al sector, que es importante para garantizar la seguridad alimentaria de los habitantes del departamento y contribuir a la del país.
Pese a que ya se empieza a sentir el intenso fenómeno climático en esta zona del nororiente, las lluvias esporádicas en algunos municipios han permitido sobrellevar con tranquilidad el escenario, al tiempo que los productores recibieron recomendaciones con anticipación para prever posibles inconvenientes mayores.
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En la vereda La Alhambra, de Ragonvalia, el caficultor Jhon Pabón está consciente del riesgo que enfrenta su cultivo, uno de los más vulnerables a El Niño. “Aunque ha habido pocos periodos de lluvia, estos no han sido suficientes y el suelo está completamente seco”, describe.
Esto lo ha llevado a atender las recomendaciones que la Alcaldía, el Comité Ambiental y el Comité de Gestión del Riesgo han divulgado en cuanto a evitar las quemas.
Debido a las altas temperatura, la reducción de las precipitaciones, la alta radiación solar y la menor disponibilidad de agua en el suelo, entre otros, afectan el desarrollo del cultivo y, sobre todo, la formación del grano. Esto conlleva a la producción de los característicos granos negros, vanos y averanados.
Las recomendaciones del director ejecutivo del Comité Departamental de Cafeteros, Ricardo Mendoza, es que los productores hagan un uso racional del recurso hídrico y establezcan sistemas agroforestales ante la fuerte irradiación solar, consistentes en el desarrollo de cafetales asociados a árboles que permiten el sombrío, programa que han venido impulsando desde hace años.
“En el manejo racional del recurso hídrico, después de cosechado el fruto, el productor hace un proceso húmedo para descerezar y lavar el grano, el cual suele usar bastante agua. Además, se ha pedido que hagan una recolección adecuada, para evitar que queden frutos maduros se queden como alimento para la broca, plaga que en épocas de calor pueden proliferar”, asegura Mendoza.
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El líder gremial subraya que la adecuada fertilización de las plantas también reduce los perjuicios causado por el fenómeno climático. Por ello, el Comité de Cafeteros por intermedio del servicio de extensión trabaja continuamente en incentivar esta práctica en los cafeteros.
Sin embargo, en otras zonas, la situación es más alarmante porque ya se registran pérdidas. Wilmar Rangel, productor de cebolla en El Carmen, informó que muchos cultivadores han dejado de sembrar, por lo que las pérdidas de áreas sembradas y producción alcanzan el 50%.
“Se ha tenido que minimizar la siembra. No se han podido cultivar productos de ciclo corto, porque el nivel de las aguas ha mermado mucho. Por ejemplo, en El Carmen siembran muchos frijoles de ladera, maíz tampoco se ha podido sembrar. Y como se manejan épocas de siembra, pues debe dejar pasar ese período”, precisa el también presidente de la Federación de Productores del Catatumbo y la Provincia de Ocaña (Fedeprocap), que agrupa a 2.300 familias.
Rangel manifesta que solo les corresponde “esperar y tener paciencia para lo que lo que Diosito tenga preparado para el sector campesino, a que el inverno llegue”. Agrega que, por ahora, solo pueden también surtir de agua lo poco que queda del cultivo de aguacate.
El presidente del Comité de Ganaderos de Norte de Santander (Coganor), Edgar Arévalo Casadiegos, precisa que el sector se ha preparado desde hace meses, porque las experiencias de los periodos de sequía del pasado les demostraron que la reducción del agua y del forraje genera problemas de alimentación en los animales.
“Esto termina afectando la condiciones corporales de los animales, al tiempo que aumentan los costos de producción, porque nos toca comprar más suplementos. En Coganor estamos trabajando en fortalecer el manejo de las pasturas, las cuales tenemos los 365 días del año gracias a la energía solar, que es nuestra fortaleza por estar ubicados en el trópico”, añade Arévalo.
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