Volver a la edición
Nevaco Global
30 de junio de 2026

El auge bursátil está enriqueciendo a unos pocos y ampliando la brecha entre ricos y pobres

Cargando análisis estratégico...

El aspecto positivo de esta economía que todo el mundo detesta: los estadounidenses adinerados la mantienen a flote gracias a su gasto, a pesar de los aranceles, la inflación, la guerra y cualquier otra adversidad.

La cara más amarga de esta economía: la brecha de riqueza entre los hogares acomodados y los de bajos ingresos sigue ampliándose, lo que posterga o destruye el “sueño americano” para millones de personas trabajadoras.

Detrás de ambos fenómenos —el mejor y el peor rostro de la economía estadounidense— está el extraordinario repunte del mercado bursátil.

Es una situación paradójica y sin solución sencilla. Sin embargo, si el repunte bursátil que alimenta esta brecha perdiera fuerza, la economía podría sufrir un duro golpe.

A pesar de que la confianza del consumidor se sitúa cerca de mínimos históricos, los estadounidenses de todos los estratos y niveles de ingresos están gastando a un ritmo mayor este año que en 2025, según el informe mensual del Bank of America Institute basado en datos de depósitos. No obstante, son los estadounidenses adinerados quienes sostienen la mayor parte del gasto: el 20 % de la población con mayores ingresos representa el 57 % del gasto de los consumidores en EE.UU., según la Reserva Federal de Dallas.

Esto no se debe únicamente a que sean más ricos y tengan más dinero (¡obviamente!); la clave reside en el tipo de patrimonio que poseen.

Es más probable que los estadounidenses adinerados sean propietarios de viviendas, lo que les permite liberar un capital considerable gracias al fuerte aumento de los precios inmobiliarios en los últimos años, especialmente si compraron o refinanciaron sus hipotecas con tasas inferiores al 3 % durante la pandemia. El 20 % de los ciudadanos con mayores ingresos posee más de la mitad del valor total de la vivienda en EE.UU., mientras que el 20 % con menores ingresos apenas posee el 3 % de dicho valor, según la Reserva Federal de Nueva York.

Otro factor determinante: los estadounidenses adinerados tienen una mayor inversión en el mercado de valores. El 20 % de la población con mayores ingresos controla el 87 % de la riqueza generada por las acciones en propiedad individual en EE.UU., según las Cuentas Financieras Distributivas de la Reserva Federal.

El índice S&P 500 ha ofrecido a los inversores una rentabilidad total del 22 % en el último año, del 76 % desde 2023 y del 327 % en la última década.

Esas enormes ganancias en el mercado han animado a los accionistas a gastar. “Las ganancias en el precio de las acciones han sido un motor importante del gasto en bienes y servicios discrecionales por parte de los hogares de mayor edad y más adinerados, los cuales representan más del 50 % del gasto total en dichas categorías”, señaló el mes pasado Michael Pearce, economista jefe para EE.UU. de Oxford Economics, en una nota dirigida a sus clientes.

Dado que esa riqueza derivada del mercado está tan concentrada en los hogares más ricos, lo mismo ocurre con el gasto que genera: tres cuartas partes del gasto impulsado por el repunte bursátil provienen del 20 % de la población con mayores ingresos, según Joe Brusuelas, economista jefe de RSM US.

En el último año, el mercado generó US$ 53.000 millones en gasto, según estimaciones de Brusuelas. Es una cifra considerable: equivale aproximadamente a una séptima parte de la tasa de crecimiento anualizado del 2,1 % registrada por el producto interior bruto (PIB) de EE.UU. en el trimestre anterior.

Las ganancias bursátiles que han contribuido a mantener la economía en marcha también han agravado la enorme brecha de riqueza. Estos importantes beneficios del mercado han alimentado la percepción de falta de equidad y justicia en la economía, provocando indignación entre muchos estadounidenses de ingresos medios y bajos.

“Si confiamos en el mercado de valores para sostener la economía de consumo, nos estamos apoyando en un mecanismo que profundiza la recuperación en forma de ‘K’ en lugar de compensarla”, afirmó Brusuelas.

Sin embargo, si ocurriera lo contrario —es decir, si el repunte del mercado llegara a su fin—, la situación económica podría complicarse considerablemente para todos.

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en Nevaco Global

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte

Precio del dólar en Honduras: lunes 29 de junio
laprensa_hn

Precio del dólar en Honduras: lunes 29 de junio

De acuerdo con datos publicados por el Banco Central de Honduras (BCH), el dólar estadounidense registró este lunes 29 de junio un nuevo incremento frente al lempira, manteniendo la tendencia alcista observada durante las últimas semanas. La autoridad monetaria fijó el tipo de cambio de referencia en L26.7217 para la compra y L26.8553 para la venta, valores superiores a los registrados en jornadas anteriores. El precio de compra representa el valor al que los bancos y casas de cambio adquieren dólares de personas y empresas, mientras que el precio de venta corresponde al monto que los usuarios deben pagar para obtener la divisa estadounidense. La diferencia entre ambas cotizaciones, conocida como margen cambiario, permite a las instituciones financieras cubrir costos operativos y riesgos asociados a las fluctuaciones del mercado. El comportamiento del tipo de cambio responde al mecanismo de subasta diaria de divisas implementado por el BCH, mediante el cual se busca equilibrar la oferta y la demanda de moneda extranjera en el país. Entre los factores que continúan ejerciendo presión sobre el mercado cambiario destacan el aumento de las importaciones, los pagos de deuda externa y la creciente demanda de dólares por parte de sectores productivos que requieren insumos provenientes del exterior. Si bien las remesas familiares siguen siendo una de las principales fuentes de ingreso de divisas para Honduras, su crecimiento no ha sido suficiente para contrarrestar la depreciación gradual del lempira frente al dólar. En lo que va de junio, la moneda estadounidense acumula un aumento superior a los dos centavos, reflejando una presión sostenida sobre la moneda nacional y una tendencia que es seguida de cerca por empresas, importadores y consumidores. Los analistas consideran que el comportamiento del tipo de cambio continuará influenciado por las condiciones del mercado internacional y la demanda interna de divisas, mientras el BCH mantiene su esquema de banda cambiaria móvil. Por ahora, el Banco Central continúa con una intervención limitada en el mercado, en línea con los compromisos asumidos en materia de política cambiaria y estabilidad macroeconómica. Etiqueta de transparencia: Contenido generado con inteligencia artificial y revisado por un periodista, con base en datos oficiales publicados por el Banco Central de Honduras (BCH).

29 jun 2026