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Nevaco Global
12 de agosto de 2026

La AIE rebaja su previsión de oferta y demanda de crudo por el impacto del cierre de Ormuz

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París, 12 ago (EFE).- Rusia exportó petróleo y derivados por valor de 13.760 millones de dólares en julio, lo que significa casi 2.000 millones menos que en junio por el doble efecto de la caída del precio de venta y, sobre todo, por los ataques ucranianos a sus infraestructuras, en particular las refinerías.

En su informe mensual sobre el mercado del petróleo publicado este miércoles, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) explica que las exportaciones de derivados del petróleo se redujeron en 430.000 barriles diarios en julio a 1,4 millones de barriles diarios (mb/d).

Si se compara ese volumen con el de un año antes, el bajón es «masivo», como subraya la AIE, de 1,25 mb/d.

En julio cayeron sobre todo (en 320.000 barriles diarios) las exportaciones de derivados del petróleo que salían del mar Negro, que había sido una ruta alternativa a los puertos del Báltico de Primorsk y Ust-Luga, que habían sido víctima de ataques ucranianos en marzo.

La destrucción de infraestructuras rusas en el mar Negro impidieron que buena parte de esos productos petrolíferos salieran en dirección del que es su principal mercado por allí, Turquía, que las sustituyó sobre todo por importaciones de la India.

Las ventas de crudo ruso al exterior también disminuyeron, pero en menor medida, en concreto en julio fueron de 5,61 mb/d, lo que supone 200.000 barriles diarios menos que en junio.

India siguió siendo el mes pasado el primer comprador de crudo ruso, con alrededor de 2,6 mb/d, seguido de China, que importó 1,5 mb/d por vía marítima y otros 840.000 barriles diarios por oleoducto.

El recorte de los precios también contribuyó al descenso de los ingresos rusos, que bajaron en 1.100 millones de dólares por el crudo y en 900 millones por los derivados del petróleo, si se comparan con los de junio.

Las ventas de petróleo, que es una de las principales fuentes de ingresos para mantener el esfuerzo de la guerra contra Ucrania, han ido bajando desde el comienzo de la invasión rusa en febrero de 2022.

Ese año 2022, gracias a unos precios que se dispararon por el conflicto las exportaciones rusas alcanzaron 254.410 millones de dólares, pero pasaron a 188.520 millones en 2023, a 192.340 en 2024 a 158.310 en 2025.

En los últimos meses, el conflicto en Oriente Medio también hizo que se dispararan los precios del petróleo y que Rusia saliera muy beneficiada indirectamente sobre todo al principio.

Pero la tendencia se ha invertido por el reflujo de los precios y las consecuencias de la destrucción por Ucrania de algunas de sus infraestructuras, y así sus ingresos han ido a la baja desde 21.410 millones de dólares en abril a 20.970 millones en mayo, 15.720 millones en junio y los 13.760 millones de julio.

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