En 2011, Shell comenzó a liquidar diversas sociedades de su grupo, contratando a diferentes profesionistas para que llevasen a cabo estos trabajos y la ayudaran con temas fiscales y asuntos con el SAT
PARECE QUE LA petrolera extranjera Shell tiene un nuevo derrame entre manos, y esta vez no es de petróleo. Resulta que la Fiscalía General de Justicia de la CDMX tiene una investigación en contra de Shell México y sus representantes Dulce Rebeca Rodríguez Lepure, Daniel Enrique Ramírez Tovar y quien resulte responsable, por un presunto fraude de 160 millones de pesos.
¿Cómo es que la petrolera extranjera que preside globalmente Wael Sawan terminó escondiéndose para no pagar tal cantidad?
En 2011, Shell comenzó a liquidar diversas sociedades de su grupo, contratando a diferentes profesionistas para que llevasen a cabo estos trabajos y la ayudaran con temas fiscales y asuntos con el SAT.
Lo que parecían simples movimientos entre empresas, hoy forma parte de una historia bastante más complicada, pues se investiga si detrás de estas liquidaciones también existieron actos para eludir responsabilidades y posibles problemas fiscales.
El año pasado, Shell México y Shell Servicios México fueron llamadas a declarar por las huestes de Bertha Alcalde sobre estas operaciones.
Quienes dieron la cara fueron Rodríguez Lepura, Ramírez Tovar y Sergio Pérez Ettedgui, quien en su momento era el presidente de la filial mexicana del gigante angloholandés.
Las declaraciones que rindieron para defender a Shell, ahora son precisamente parte del problema, pues se les acusa de haber realizado afirmaciones falsas para evitar que la petrolera pagara más de 160 millones de pesos.
Según lo que se ha señalado dentro de la investigación, estas declaraciones buscaban sostener la versión de Shell sobre lo ocurrido, con lo que pretendían evitar el pago al organismo que dirige Antonio Martínez Dagnino y dejar buena parte de la responsabilidad en manos de un tercero que había participado como liquidador.
Y mientras todo esto comenzaba a crecer, también empezaron los movimientos en la presidencia de Shell México.
Pérez Ettedgui dejó el cargo de presidente y en su lugar llegó Marius von Baum. Pero parece que la silla presidencial de Shell está maldita, porque apenas este mes hubo otro cambio, y ahora quien aparece al frente es Joshua Gamboa Dardon.
¿Estará Shell preparándose para una guerra contra el SAT? ¿Habrá una maldición en la silla presidencial de Shell? Pues pareciera ser que sí, ya que, con tantos cambios o renuncias de presidentes, luce como continuación de la Casa de los Famosos, ya que cada día sale alguien nuevo.
Apenas el viernes pasado el tema llegó al Juez de Control, Abelardo G. Beltrán, donde Rodríguez Lepure, Ramírez Tovar y la propia Shell México tendrán que enfrentar lo que se les atribuye por este fraude millonario.
Entre fraude, declaraciones falsas ante juez, cambios abruptos de presidentes y 160 millones de pesos, pareciera que Shell tiene un derrame bastante más difícil de contener que uno de petróleo.
Y luego las multinacionales se quejan en sus países de que el SAT las trata mal.