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Nevaco Global
28 de octubre de 2026

Las Américas son inesperados ganadores de guerra de Trump en Irán

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La guerra de Donald Trump en Irán está impulsando un auge en la producción y exportación de petróleo y gas en las Américas, mientras los clientes se apresuran a asegurar un suministro confiable en medio de la comprensión cada vez mayor de que las disrupciones en el Medio Oriente podrían prolongarse.

Según Rystad Energy, países desde Canadá hasta Brasil han registrado récords de producción este año, y la producción total en Norte y Sudamérica va en camino de aumentar un 10% en el período de dos años que finaliza en diciembre de 2026.

Venezuela y Surinam están a punto de aumentar drásticamente su producción tras una ola de inversiones por parte de empresas petroleras occidentales; además, la producción en Estados Unidos también está aumentando, con un incremento del 15% en las exportaciones de crudo y productos derivados del petróleo — como el diésel — a Europa, Asia y Oceanía.

A siete meses del comienzo de la guerra, algunas partes de las Américas, en particular Venezuela y Argentina, están comenzando a surgir de la manera como Trump se lo imaginó a través de una política que él denominó la “doctrina Donroe”: una esfera de influencia liderada por EE.UU. con vastos recursos energéticos y con el potencial para contrarrestar otros centros de poder energético globales, como el Medio Oriente.

Los mercados mundiales han perdido más de 2 mil millones de barriles de crudo debido a los ataques contra la infraestructura petrolera y los buques cisterna en el estrecho de Ormuz. La disrupción en el Medio Oriente ha provocado un prolongado aumento en el precio del petróleo, del gas natural licuado (GNL) y de los productos derivados del petróleo, y está llevando a los clientes e inversionistas a diversificarse mediante la firma de contratos de suministro y el aumento de la inversión en las Américas.

Los analistas señalaron que el auge del petróleo y del gas está transformando las economías de Sudamérica y consolidando aún más a las Américas como un contrapeso al Medio Oriente. Las Américas no pueden sustituir por completo el suministro de bajo costo proveniente del Medio Oriente, pero están moderando los precios globales y, en el futuro, limitarán el poder de fijación de precios de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), afirmaron ellos.

“Incluso los países del Golfo buscarán diversificarse invirtiendo en las Américas”, dijo Daniel Yergin, vicepresidente de S&P Global. “Esta disrupción está sacudiendo las cadenas de suministro y generando un nuevo desarrollo energético regional”, agregó él.

Schreiner Parker, analista de Rystad Energy, señaló: “El aumento de la producción en el hemisferio occidental le ha quitado al Consejo de Cooperación del Golfo, en particular a los sauditas, la discreción sobre los precios a mediano plazo. Venezuela, Argentina, Guyana, EE.UU. y Canadá van a desempeñar un papel en ese escenario”.

Argentina es uno de los mayores beneficiarios de este cambio, conforme una década de desarrollo comienza a dar frutos en Vaca Muerta, uno de los yacimientos de esquisto más grandes del mundo. El presidente Javier Milei, un aliado del presidente Trump, activamente ha buscado atraer inversiones de la industria petrolera. Según datos publicados el lunes por la agencia nacional de estadísticas, el rápido aumento de la producción de petróleo contribuyó a que las exportaciones totales de Argentina superaran los US$ 10,000 millones por primera vez en septiembre.

Este mes, TotalEnergies anunció que invertiría US$ 10,000 millones en el país, destinados a nuevos desarrollos en alta mar y a la expansión de sus existentes proyectos de gas terrestres. En agosto, Harold Hamm — el magnate estadounidense del petróleo de esquisto y destacado partidario de Trump — dio a conocer una campaña de perforación de varios miles de millones de dólares en Vaca Muerta.

“En mi opinión, contar con un contrapeso al suministro proveniente del Medio Oriente es muy importante para la seguridad energética mundial, y pienso que será beneficioso para EEUU en el futuro que las compañías estadounidenses inviertan en Sudamérica y aumenten la producción”, le comentó Hamm al Financial Times (FT).

Chevron es uno de los mayores inversionistas extranjeros en Argentina y ha aumentado la producción de crudo en El Trapial — un yacimiento de petróleo de esquisto en Vaca Muerta — de 5,000 a 40,000 barriles equivalentes de petróleo al día en apenas tres años. En los próximos diez años, Chevron planea invertir US$ 13,800 millones en El Trapial y triplicar la producción en Argentina, donde tiene una participación no operativa en otros dos proyectos.

Ana Simonato, directora nacional de Chevron para Argentina, afirmó que el conflicto en el Medio Oriente había enviado una clara señal sobre la importancia de la diversificación estratégica.

“Es por eso por lo que Argentina está cobrando importancia dentro de esa cartera global”, señaló Simonato. “Se ve cómo lugares como Canadá y otras regiones se perfilan como prometedoras perspectivas”.

El mes pasado, el Banco de Exportación e Importación de EE.UU. anunció un financiamiento de US$ 7,000 millones para ayudar a Argentina a desarrollar el sector energético y los minerales críticos.

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