Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) pelean voto a voto el sillón presidencial para los siguientes cinco años. Sin embargo, la economía peruana no está en las condiciones de entrar en período de “stand by” hasta que se efectúe la proclamación oficial de los resultados.
Gestión conversó con tres representantes gremiales y dos analistas económicos a fin de conocer cuáles son los principales y más urgentes retos para la próxima administración gubernamental.
Un aspecto en el que coinciden las voces consultadas es en la necesidad de brindar, en el corto plazo, señales positivas para atraer inversión privada. Esto debe ir acompañado con muestras reales que desplieguen una eficiente política pública contra la inseguridad, la cual golpea fuertemente a la economía al desviar recursos.
También es urgente que el Estado se reforme mediante la eliminación de los espacios para la corrupción y la dinamización de programas con el shock desregulatorio.
Jorge Zapata, presidente de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep), colocó a la inseguridad ciudadana en el podio de los temas que el Gobierno entrante debe abordar.
A la par debería haber una “reforma integral del Estado” porque, desde su perspectiva, no es viable permanecer en un “Estado ineficiente y permeado por la corrupción”. Se enfocó, así, en el trayecto económico de los últimos años: “El país ha producido los suficientes ingresos gracias al modelo económico, pero los recursos han sido despilfarrados. [...] Hay S/75,000 millones en obras paralizadas”. Ese monto “al agua” pudo haberse destinado, según dijo, en saneamiento y escuelas.
La construcción de un proyecto país también está en la lista de urgencias. “Eso es lo que más nos hace falta. No podemos ir a las elecciones con propuestas extremas. La política no puede estar tan polarizada”, apuntó.
Recalcó que el Perú tiene el potencial para crecer al 5% o 6%. Incluso el 7% no es tan descabellado: “Las condiciones están dadas. A diferencia de lo que ocurría en el siglo XIX, nuestra ubicación geográfica hoy es lo más adecuado que hay, estamos frente al continente que más crece”.
“Tenemos que destrabar, desburocratizar, que se construya y que redistribuya”, resumió.
Felipe James, presidente de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), mencionó que los primeros 100 días del nuevo mandato son esenciales para enviar las señales pertinentes con respecto al Fenómeno El Niño: “Va a ir progresando en los próximos meses y vamos a tener que enfrentarlo rápidamente”.
Luego puso la lupa sobre las alianzas que el nuevo Gobierno debe crear dentro del Congreso con el objetivo de efectuar reformas. “Los primeros 100 días son clave para sentar las bases y disminuir la burocracia”, reiteró. En esa línea, no dejó de lado el shock desregulatorio: “Hay que retomarlo tan pronto inicie el siguiente Gobierno”.
Se enfocó, asimismo, en las consecuencias de una brecha social tan marcada: “No podemos llegar a otras elecciones con un partido prosistema y otro antisistema. Una mitad del Perú vota por el primero y la otra por el segundo”.
Si bien aplaudió el precio internacional de los minerales y el protagonismo de las exportaciones agroindustriales, acentuó el potencial de la industria y del turismo. “Pero eso no se va a lograr [crecer] sin infraestructura productiva ni infraestructura social; es decir, colegios, postas médicas, saneamiento”.
Por ello, apoyó la premisa de crear un Ministerio de Planificación e Infraestructura: “Que el Ministerio de Educación (Minedu) no se dedique a construir colegios; y que el Ministerio de Salud (Minsa) no se dedique a construir hospitales. Que lo haga este nuevo ministerio y mucho más rápido”.
José Espantoso, presidente de la Confederación de Desarrolladores Inmobiliarios del Perú (CODIP), indicó que la primera tarea del Gobierno entrante es “tener una continuidad de modelo económico”. Para ello, enfatizó que el perfil que alcance la banda presidencial debe “garantizar un manejo importante del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) como se viene haciendo, no caer en el populismo y dar credibilidad”. “La inversión es credibilidad”, asoció.