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Nevaco Global
14 de agosto de 2026

El Niño en Perú: 4 de cada 10 empresas industriales ya incrementan inventarios de insumos

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Desde las plantas de producción hasta los centros de distribución, la industria de Perú se prepara para resistir los embates que desatará el fenómeno El Niño, cuya magnitud, hasta el momento, ha sido calificada como fuerte. Sin embargo, no se descarta que sea extraordinaria hacia finales del 2026, de acuerdo con las últimas precisiones de la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen).

Frente a este panorama, la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) recabó la percepción de 179 directivos de empresas de diversos tamaños y elaboró un estudio que compartió con Gestión. ¿Cuáles son los hallazgos clave?

En sus comunicados oficiales, la Enfen es enfática: “Se recomienda a los tomadores de decisiones tener en cuenta los escenarios basados en los avisos meteorológicos y pronósticos estacionales vigentes a fin de adoptar las medidas para la reducción del riesgo de desastres, así como acciones de preparación para la respuesta ante peligros inminentes”.

Al respecto, el 40% de los empresarios ya va en línea con ello: este grupo señaló que ha incrementado sus inventarios de insumos o materias primas estratégicas, según la Encuesta de Opinión Industrial (EOI) que la SNI desplegó entre julio y agosto.

Asimismo, el 39% se ha enfocado en el mantenimiento preventivo de planta, techos, drenajes o almacenes. En tanto, el 26% ha optado por elaborar o actualizar el plan de continuidad operativa.

Claudia Sícoli, directora de la carrera de Economía de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), aunque describe como “preocupante” que solo 4 de cada 10 empresas estén ejecutando acciones de precaución, aclara que no todos los sectores se verán golpeados de igual manera: “Se prevé que las empresas agroindustriales, las textiles, las de pesca, las de turismo y las de transporte serán las que mayores consecuencias negativas experimenten durante El Niño”.

“Cada caso tiene una estructura especial, pero considero que el costo de la prevención será menor que el de la paralización de operaciones frente al fenómeno”, agrega.

Analiza, además, los fenómenos registrados en los años previos y visualiza un comportamiento particular en cada ocasión: “En 1983, el PBI de sectores primarios, no primarios y agropecuario registró una caída importante, con un aumento de inflación en marzo; en 1998, el PBI de sectores primarios y el agropecuario fue menor que el del año anterior, pero el sector no primario fue el más afectado y tuvo una importante caída, acompañada de un aumento de precios en Lima Metropolitana en el primer trimestre e influenciada por el aumento de alimentos y bebidas”.

En cambio, en 2017, se registró un fenómeno leve, en comparación con los anteriores, que sí redujo el PBI, pero sin acumular tasas negativas.

“Entre 2016 y 2017, el valor bruto de la producción de limón a nivel nacional cayó más de 37%; el de la producción de plátano se redujo en 4.5%, y el de caña de azúcar, en 4.4%, de acuerdo con la información elaborada por el Observatorio de Comercio Exterior de la UPC con data del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) 2023″, detalla.

La industria se prepara para un escenario de doble presión: más de la mitad de los empresarios (55%) prevé dificultades para conseguir insumos, mientras que un porcentaje similar (52%) anticipa que hacer llegar sus productos a los puntos de venta será un reto logístico considerable por las demoras en la distribución.

Pero se trata de una tensión que, para Sícoli, ya no debe solucionarse con una política de emergencia: es, más bien, con una permanente de inversión pública.

“No tiene sentido [hablar de prevención de El Niño], como tampoco tiene sentido hablar del friaje cada invierno. La ocurrencia continua de estos fenómenos debe ser incorporada como una característica de la economía peruana y, por lo tanto, ser considerada como episodios cíclicos”, sostiene.

Las opiniones de los industriales van en esa dirección. El mantenimiento de carreteras, puentes y vías críticas es la medida que el 68% de los empresarios solicita. Le sigue la limpieza y descolmatación de ríos, quebradas y drenes (66%).

En efecto, Piura, una de las regiones del norte más lastimadas en cada evento climático, cuenta hoy únicamente con siete máquinas para la descolmatación del tramo entre la represa Los Ejidos y el puente Bolognesi. Ya se ha advertido, incluso, que el trabajo no terminaría antes de las lluvias.

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