En medio de la alerta por un eventual fenómeno de El Niño de intensidad fuerte en el Perú, sobre todo durante el verano del 2027, la mayoría de los negocios ya evalúa los planes de prevención que ejecutarán para mitigar el impacto.
Una encuesta realizada por el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) revela que un 83% de las empresas no financieras y de distintos sectores ha tomado o planea tomar alguna medida preventiva ante El Niño.
Las principales medidas para alrededor del 40% de las empresas se enfocan en establecer rutas logísticas alternativas, preparar un plan de continuidad operativa o reforzar sus instalaciones.
En menor medida, los negocios apuntan a un incremento de sus inventarios, diversificación de proveedores, postergación de inversiones, contratación de seguros, y una implementación del trabajo remoto.
La principal preocupación está relacionada con la logística y otros dos riesgos.
El 62% de las empresas espera retrasos o mayores costos logísticos ante El Niño, mientras que el 43% prevé dificultades para distribuir sus productos. A ello se suma que un 42% espera un mayor precio de los insumos y un 37% una menor disponibilidad de materias primas.
Además de lo mencionado, los empresarios temen cambios en la demanda, daños a instalaciones o equipos, interrupciones de operaciones o de servicios básicos, así como una menor disponibilidad de trabajadores, y pérdidas de inventarios. Solo el 10% de las compañías encuestadas no espera efectos.
Con estas dificultades, las expectativas de venta y desarrollo de los negocios también se ven golpeadas. La mayoría (67%) espera que aumenten sus costos y casi la mitad considera que sus ventas disminuirán (48%) al mismo tiempo que su producción se reduciría (46%).
Pese a esto, casi seis de cada diez no esperan cambios en sus precios de venta y tampoco prevén modificaciones en sus inversiones.
En la zona norte -comprende Amazonas, Cajamarca, La Libertad, Lambayeque, Piura y Tumbes-, que sería una de las más afectadas por el golpe de El Niño, el 94% de las empresas viene adoptando medidas preventivas ante la anomalía climática.
Para ellos, las principales medidas apuntan a reforzar sus instalaciones, preparar planes de continuidad operativa y establecer rutas logísticas alternativas.
Los principales efectos que esperan las empresas del norte por El Niño están vinculados con sus instalaciones y operaciones. Casi ocho de cada diez prevé daños en instalaciones o equipos y esa misma proporción espera retrasos o mayores costos logísticos.
También un 66% considera que podría enfrentar interrupciones de servicios básicos, mientras que el 64% espera una menor disponibilidad de trabajadores.
En tanto, más de la mitad considera que se verían afectados por los cambios en la demanda, interrupciones de operaciones y dificultades de distribución.
Con esta situación, el 81% de las empresas norteñas espera una disminución de sus ventas y el 69% una reducción de su producción, mientras que el 49% prevé un aumento de sus costos.