Durante el 2025, por malos manejos, la categoría de Machu Picchu como maravilla turística del mundo fue cuestionada. ¿Qué pretende hacer el Gobierno de Keiko Fujimori para evitar perderla?
En entrevista con Gestión, Rogers Valencia, nuevo ministro de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), comentó qué están planificando junto al Ministerio de Cultura (Mincul) para mejorar la gestión turística del mayor atractivo del país.
Un estudio ya iniciado para Machu Picchu será clave, pero también reorientar la venta de boletos, tan criticada durante el último quinquenio.
-El 2019 cada vez queda más lejos, pero el turismo, en cuanto a visitas extranjeras, sigue sin recuperar el ritmo prepandemia. ¿Lo recuperaremos al fin este año?
El turismo se puede medir de varias formas. Una es el número de visitantes, otra es cuántas noches se quedan y la tercera es cuánto gastan. En esta última variable, ya superamos lo registrado en 2019 por poco. Pero, esa es una meta muy pobre.
Hace poco vi cálculos del Instituto Peruano de Economía (IPE) que señalaban que, en términos de gasto, si hubiésemos seguido creciendo al ritmo de visitantes del 2019, tenemos una brecha del 20%. Son como 5 millones de personas menos. Tenemos que sincerar esas cifras generales, las de Machu Picchu y otros atractivos.
-¿Con sincerar se refiere a medir el crecimiento del turismo no bajo una, sino esas 3 variables a la vez?
Sumar las 3. Hay que entender que nos interesa que vengan más viajeros al Perú, pero también cuánto tiempo se queda y, a la vez, cuánto gasta. Todo es bienvenido e importante.
-Hace unos días anunciaron que han iniciado un nuevo estudio de carga para Machu Picchu. Entiendo estará listo para el primer semestre del 2027.
Vayamos por partes. El principal problema de Machu Picchu es que hay una plataforma digital para la venta que no fue bien diseñada. Mandó un mensaje al mundo de que no era accesible y que no había espacio para visitar.
La Contraloría General de la República ya precisó que en años previos se dejaron de vender miles de boletos. Se debe rediseñar la plataforma y el ministro del Mincul [Alberto Beingolea], luego de estar en Cusco, ya dijo que se iniciará ese proceso.
Rediseñar. Tenemos que volver a lo bueno del 2019: teníamos mayor número de visitas, pero no los problemas de ahora.
-En ese diálogo con el Mincul, que tiene a su cargo el manejo de Machu Picchu, ¿se ha tomado alguna decisión sobre la venta presencial? Ha sido criticada también.
En todas partes del mundo la venta online existe, pero si llegas al lugar sin entrada, hay una logística de operación. Son 22 los buses autorizados para subir a la ciudadela de Machu Picchu. En total son 660 espacios por cada turno de bus y cada uno sube y baja cada hora.
No se pueden vender más de 660 boletos para ningún turno. El desorden se genera si vendes boletos sin turno de horario y sin medir la logística. Es como volar en avión y que la aerolínea te venda un boleto, pero sin tener garantizado el asiento. Sería impensable.