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Nevaco Global
28 de septiembre de 2026

China pone el foco en un gran nodo logístico de Ciudad Real junto a los principales recursos españoles de tierras raras

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El Gobierno chino ha puesto sus ojos sobre uno de los proyectos logísticos con mayor potencial estratégico del centro de España. Un alto representante de Pekín ha visitado el Aeropuerto Internacional de Ciudad Real y ha conocido los planes para convertir sus instalaciones en un gran puerto seco y nodo intermodal conectado por ferrocarril con Madrid y con los puertos de Valencia y Algeciras, según informa Vozpópuli.

La visita adquiere una dimensión especialmente sensible porque Ciudad Real no sólo ofrece una posición logística privilegiada. La provincia alberga también importantes recursos de tierras raras y minerales considerados estratégicos por la Unión Europea, precisamente en un momento en el que Bruselas trata de reducir su fuerte dependencia de China para obtenerlos.

El director general de Asuntos de Europa Occidental del Gobierno chino, Wang Xueyong, conoció personalmente las posibilidades de las instalaciones aeroportuarias y los distintos proyectos industriales previstos para su entorno.

Por ahora no existe una inversión china anunciada ni una compañía del país asiático comprometida formalmente con la construcción del puerto seco. Pero la visita coloca una infraestructura potencialmente estratégica española dentro del radar institucional de Pekín.

El proyecto pretende transformar el actual aeropuerto en una plataforma capaz de combinar transporte aéreo, ferroviario y por carretera. El puerto seco estaría construido en dos fases y permitiría recibir, almacenar y redistribuir grandes volúmenes de mercancías.

La clave es el ferrocarril. Los promotores pretenden conectar las instalaciones con la red convencional y de alta velocidad mediante una nueva estación y establecer enlaces con Madrid, Valencia y Algeciras. El resultado sería una puerta de entrada de mercancías situada prácticamente en el centro geográfico de la Península y conectada tanto con el Mediterráneo como con el Estrecho.

Para China, convertida durante las últimas décadas en uno de los principales centros manufactureros y comerciales del planeta, una infraestructura de estas características podría facilitar la distribución de productos hacia el mercado español y europeo.

Pekín lleva años desarrollando corredores logísticos, puertos y terminales ferroviarias que permiten a sus empresas reforzar sus cadenas de suministro y su acceso a los mercados occidentales.

Pero Ciudad Real alberga otro elemento cuyo valor estratégico excede ampliamente la actividad aeroportuaria. En el Campo de Montiel se localizan depósitos de monacita que contienen tierras raras como el neodimio, empleado en la fabricación de imanes permanentes fundamentales para motores eléctricos, aerogeneradores, electrónica avanzada y determinados equipos militares.

La investigación de estos recursos continúa sometida a procedimientos administrativos y medioambientales y no implica todavía que exista una explotación minera autorizada. A ello se suma el proyecto minero de El Moto, en Abenójar, dedicado al wolframio y el oro y cuya producción está prevista para 2027. El wolframio figura también entre las materias primas estratégicas para Europa.

Esta coincidencia ha llevado al diputado de Vox Ricardo Chamorro a advertir de que el interés chino por Ciudad Real podría trascender la logística y alcanzar también sus recursos minerales. No existe, por el momento, evidencia pública que permita vincular directamente la visita de Wang Xueyong con esos yacimientos, por lo que se trata de una interpretación política y no de un proyecto anunciado oficialmente.

El interés llega en un momento especialmente delicado para la política industrial europea. La propia Comisión Europea reconoce que China suministra actualmente el 100% de las tierras raras pesadas consumidas por la Unión Europea, una dependencia que Bruselas considera una vulnerabilidad estratégica.

El Parlamento Europeo ha advertido además de que China controla aproximadamente el 75% de la extracción mundial y el 85% de la capacidad de procesamiento de tierras raras, y porcentajes todavía superiores en algunos minerales concretos.

La dependencia no es únicamente económica. Estos materiales resultan indispensables para fabricar cazas, drones, sistemas de armamento de precisión, turbinas eólicas, vehículos eléctricos, baterías y equipos tecnológicos avanzados.

El problema se ha hecho más evidente durante los últimos años porque Pekín ha utilizado restricciones a las exportaciones de diferentes materias primas estratégicas —entre ellas galio, germanio, grafito, wolframio y varias tierras raras— como instrumento de su política comercial.

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