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Hay una pregunta que Erick Raúl Trejo Rojas hace al inicio de cada diagnóstico con un nuevo cliente: ¿sabe cuánto pagaría en multas si el SAT llegara hoy? De acuerdo con su experiencia, muchas empresas desconocen la respuesta. Cuentan con un agente aduanal que procesa sus pedimentos y con un contador que lleva su contabilidad fiscal, pero entre ambas funciones pueden acumularse inconsistencias que adquieren relevancia cuando comienza una revisión.
Erick conoce ese proceso desde dentro. Antes de fundar TREID en 2015 en San Luis Potosí, trabajó en el área de auditoría de comercio exterior del Gobierno del Estado, donde su labor consistía en cruzar datos, identificar empresas con inconsistencias en sus operaciones de importación y exportación y documentar hallazgos relacionados con procesos de revisión. Cuando pasó a la práctica privada, llevó consigo esa experiencia sobre la manera en que las autoridades abordan las operaciones de comercio exterior, identifican inconsistencias y evalúan el cumplimiento. Su experiencia profesional se complementa con estudios de posgrado en derecho aduanero y comercio exterior, incluidas credenciales de maestría y doctorado.
Entre los escenarios que TREID identifica con frecuencia se encuentran empresas que carecen de un área dedicada a supervisar integralmente sus operaciones aduaneras y que han acumulado durante meses o años inconsistencias técnicas que pueden pasar inadvertidas hasta que generan una contingencia.
Las mercancías retenidas en aduana pueden generar costos desde los primeros días por almacenamiento, maniobras y retrasos en la cadena de producción o distribución. TREID refiere casos de empresas que llegaron a la firma con hasta 25 contenedores retenidos simultáneamente y proveedores esperando materiales que no podían ser liberados. De acuerdo con la consultora, algunas de estas situaciones estuvieron relacionadas con inconsistencias técnicas en la documentación que podrían haberse identificado mediante una revisión previa.
Una estructura común entre empresas medianas con operaciones de importación y exportación consiste en depender en buena medida del agente aduanal para distintas funciones relacionadas con sus operaciones. Sin embargo, la labor de este intermediario y la supervisión integral del cumplimiento de una compañía responden a alcances diferentes. TREID concentra parte de sus servicios en revisar las operaciones y detectar posibles discrepancias entre los registros de las empresas y la información disponible para las autoridades.
“El agente aduanal procesa. Nosotros auditamos. La diferencia parece pequeña hasta que llega la autoridad, y entonces es la diferencia entre 150 mil pesos y 10 millones”, afirma Erick Raúl Trejo Rojas, CEO de TREID.
Una de las herramientas de TREID consiste en cruzar los datos de glosa de una empresa con distintas bases de información para identificar posibles inconsistencias que podrían adquirir relevancia durante una auditoría. Según la firma, determinadas revisiones pueden realizarse en cuestión de minutos y permiten estimar la exposición económica asociada con los problemas encontrados.
El ejercicio parte de comparar información relacionada con los pedimentos, registros contables y otros datos vinculados con las operaciones de comercio exterior. Cuando aparecen discrepancias, estas deben analizarse para determinar su origen y, en su caso, establecer las acciones necesarias para atenderlas.
Con ese diagnóstico, TREID busca ofrecer a las empresas una estimación más precisa de su posible exposición. Aunque una compañía puede saber que existen áreas por mejorar en sus operaciones aduaneras, no siempre conoce la dimensión económica que podría representar cada una de ellas. Contar con esa información puede influir en la decisión de adoptar medidas preventivas antes de una eventual revisión.
Algunos de los casos que TREID utiliza para explicar su modelo parten de una estructura similar: empresas que solicitaron asesoría después de iniciado un proceso de revisión e inconsistencias técnicas cuyo impacto aumentó a medida que se repitieron en distintas operaciones.
En uno de los casos compartidos por la firma, una irregularidad repetida durante meses en operaciones de importación terminó generando una sanción considerablemente mayor al costo que habría implicado atenderla de manera preventiva. TREID estima que corregir el problema antes de que fuera identificado por la autoridad habría representado alrededor de 150,000 pesos, mientras que la multa posterior alcanzó los 10 millones de pesos.
La diferencia entre ambas cifras sirve a la consultora para explicar el valor que atribuye a las revisiones periódicas. Su modelo de auditoría preventiva está orientado a identificar posibles problemas antes de que se acumulen o aparezcan durante una revisión oficial.
La llegada de inversión extranjera a México asociada con la relocalización de cadenas productivas ha incrementado la necesidad de asesoría en áreas legales, fiscales, laborales, inmobiliarias y de comercio exterior. Para las compañías que comienzan operaciones en el país, conocer las particularidades del sistema aduanero mexicano forma parte de ese proceso.
Las reglas de origen del T-MEC, los programas IMMEX, los padrones sectoriales y las funciones de organismos como la ANAM y el SAT configuran un entorno regulatorio con características propias. Una compañía que llega a México con estructuras legales y fiscales desarrolladas puede requerir también conocimiento especializado para adaptar sus operaciones de importación y exportación a la regulación local.