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Nevaco Global
5 de agosto de 2026

Mientras EU y China se disputan los minerales críticos, México lleva 8 años con el freno puesto

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Mientras la inteligencia artificial, los semiconductores, los centros de datos y los vehículos eléctricos disparan la demanda mundial de minerales críticos, México mantiene prácticamente cerrada la puerta al desarrollo de nuevos proyectos mineros. Desde el inicio del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la Secretaría de Economía no ha otorgado una sola nueva concesión minera, una política que la administración de Claudia Sheinbaum decidió mantener pese a que el país posee algunos de los recursos que podrían convertirse en uno de los principales activos estratégicos de Norteamérica.

México es el principal productor mundial de plata y uno de los mayores productores de cobre, oro y zinc, además de contar con reservas de litio, grafito, manganeso, molibdeno y otros minerales indispensables para fabricar baterías, chips, centros de datos, infraestructura eléctrica y equipos de defensa.

De acuerdo con la Cámara Minera de México (CAMIMEX), la industria representa 8.7% del PIB industrial, genera más de 417,000 empleos directos y durante 2025 alcanzó un valor de producción de 379,290 millones de pesos. Las exportaciones crecieron 19.8%, hasta 30,642 millones de dólares.

La balanza comercial registró un superávit de 13,747 millones de dólares, mientras que las aportaciones fiscales aumentaron 72.3%, hasta 78,136 millones de pesos.

Para Juan Treviño, socio senior de Roland Berger y especialista en energía, minería y recursos naturales, el cambio va mucho más allá del sector minero.

El especialista explica que la oportunidad para México ya no consiste únicamente en extraer cobre, plata o litio, sino en integrarse a toda la cadena industrial que se construye alrededor de esos recursos: refinación, producción de materiales para baterías, componentes electrónicos y nuevas industrias vinculadas con la inteligencia artificial, los centros de datos y la electromovilidad.

"Estados Unidos obviamente está superinteresado en trabajar con México, sobre todo con México en estos momentos, sobre todos los temas de minerales críticos."

Incluso, considera que la cooperación bilateral podría dar un paso más.

"Que no nos extrañe nada que... se está hablando de abrir un capítulo en el T-MEC para ver si se incluyen reglas de suministro... y potencialmente hacer un acuerdo trilateral."

El propio gobierno mexicano también ha reconocido la relevancia estratégica del sector.

Durante la instalación del Comité Educativo de Minería México 2025, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aseguró que el Plan México busca incrementar la producción nacional, fortalecer las cadenas de valor e impulsar la innovación para que el país no sólo exporte minerales, sino que también participe en las etapas de mayor contenido tecnológico.

El funcionario afirmó que México debe prepararse para una nueva etapa industrial en la que los minerales estratégicos serán determinantes para la competitividad de Norteamérica.

Sin embargo, ese discurso convive con una política minera distinta.

Además de mantener suspendido el otorgamiento de nuevas concesiones, el gobierno federal anunció en febrero la recuperación de 1,126 concesiones mineras, equivalentes a 889,512 hectáreas, de las cuales 249,108 hectáreas corresponden a Áreas Naturales Protegidas.

La Presidencia explicó que la medida respondió a incumplimientos como la falta de pago de derechos, la ausencia de trabajos de exploración y el uso especulativo de los títulos, además de reiterar que los recursos minerales pertenecen a la nación y que la prioridad será proteger el territorio y el medio ambiente.

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